| CELEBRACIÓN VOCACIONAL |
Pastoral Vocacional.
¡MARIA CONTIGO QUEREMOS RENACER!

MONICION DE INICIO.
Creemos fervientemente que el carisma de San Marcelino sigue siendo actual y urgente ante las necesidades de los niños y de los jóvenes hoy; por eso en este año vocacional la familia Marista del mundo entero estará en sintonía con el tema de las vocaciones. Dios nos ha llamado a cada uno de nosotros a la vida y desde ella intentamos responderle siguiendo a su hijo Jesucristo en la construcción del Reino. Que La Buena Madre quien lo ha hecho todo entre nosotros, bendiga y acompañe nuestros esfuerzos en la pastoral vocacional..
Canto de entrada: Necesitamos Hermanos
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Nuestra historia comenzó Necesitamos hermanos, hermanos.
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Nuestra historia sigue hoy En los ojos de otros niños, marginados Que reclaman un amigo que les ame de verdad. El milagro es escuchar Estas voces apagadas, y servirles Con un amplio corazón Siendo hermanos entre los pobres. Con un amplio corazón Respondiendo a sus llamadas. |
LITURGIA DE LA PALABRA.
Primera lectura: Romanos 8 , 28 – 30
Canto de meditación: Hermano entre los hombres
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Siento tu llamada, me seduces tú, Señor, Quieres que sea un hombre Hermano de todos, quiero abrir mi corazón, QUIERO ANUNCIARTE A TI, SEÑOR, |
PERO MIS MANOS AQUI ESTAN Donde haya un joven, yo también quiero vivir,
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PETICIONES:
Con la seguridad de sabernos llamados por Dios, con la garantía de saber que su amor no nos va a fallar, nos dirigimos confiados a él, seguros que nuestras peticiones van a ser escuchadas.
R/ SEÑOR JESÚS ESCUCHA NUESTRA ORACION
Que, a ejemplo de Marcelino entreguemos nuestras vidas por el bien de los jóvenes, especialmente de los más necesitados. R/
Que unidos a María, nuestra Madre y compañera de camino suscitemos en los jóvenes del deseo de seguir a su hijo desde la vida religiosa Marista. R/
Por los jóvenes con inquietudes vocaciones, para que el Espíritu Santo les ilumine en su discernimiento ayudándoles a optar por lo que Dios quiere de ellos. R/
Para que nuestras obras y presencia Maristas irradien evangelio, valores, donde los niños y jóvenes se sientan reconocidos y acogidos. R/
Que surjan jóvenes deseosos de ser hermanos Maristas. R/
Que vivamos nuestra vocación en fidelidad a la llamada recibida del Señor imitando la respuesta generosa de María. R/
ORACIÓN
Padre te damos gracias por el don de ser Maristas hoy en un mundo vivo con
nuevos desafíos y nuevas posibilidades.
Tú sabes con qué frecuencia y por nuestra debilidad nos hemos inquietado al ver desaparecer un viejo mundo que resultaba familiar, y nos hemos sentido afligidos por la pérdida de cosas que nos proporcionaban sosiego.
Danos el don de la esperanza:
Que es paciente y confiada en la espera de que se develen tus caminos misteriosos.
Que puede ver el potencial de nueva vida en la semilla que debe morir.}
Que sabe que tú pides de nosotros, fidelidad y no éxito.
Que entiende y apoya a los jóvenes , especialmente cuando su desarrollo humano causa tensión y sufrimiento.
Que nos inspira compasión más honda, sacrifico generoso, una visión más amplia que extrae su energía, su vida de Jesús resucitado, el Señor de la Historia.
Que es serena y gozosa en medio de las dificultades;
Que es activa de cara a lo que los demás puedan llegar a ser con la ayuda de nuestro apoyo fraternal;
Que inspira el deseo de permanecer con María al pie de la cruz.
Padre, haznos sembradores de esperanza. Abre nuestros ojos y nuestros corazones para que veamos el poder del Espíritu Santo renovando la faz de la tierra, y para que acojamos las sorpresas que nos brindas en los signos de la Nueva creación. Te lo pedimos en nombre de Jesús. Amén.
CANTO FINAL :
No, no temáis. Aunque todo el mundo esté contra nosotros,
No temáis, Nuestra Madre está aquí.
Nos protege y nos conduce hacia Jesús.
Ella es nuestro recurso, la que nos ha mantenido.
Confiemos en su ayuda de Madre.Madre, hoy tus hijos te invocamos con amor.
Tu presencia nos reúne en familia y hermandad.
Eres nuestra Madre.No, no temáis. Porque ella lo ha hecho todo entre nosotros
No temáis, no nos abandonará.
Hermanitos de María, confiad.
Ella es nuestro recurso, la que nos ha mantenido,
Confiemos en su ayuda de Madre.