CARTAS A UN JOVEN AMIGO
por Marcelino Champagnat.

 

Autor: H. José M. Ferre, fms

 

Le Rosey, Marlhes

Marzo 12 de 1802

Querido amigo:

En mi primera carta te hablé acerca de algunos de los miembros de mi familia. Como te lo prometí, hoy te hablaré acerca de mi padre.

Se llama Juan Bautista, y yo lo quiero muchísimo. Él trabaja junto con mi mamá en la granja que tenemos al lado de la casa. Yo también ayudo en ella. Cuando llega el día del mercado en el siguiente pueblo, Saint Chamond, él va con su carreta. Mis hermanos mayores Pedro y Bartolomé van con él. A veces me llevan con ellos y ahí aprendo a hacer negocios.

Pero lo que más me gusta es el molino. Él lo construyó con sus propias manos, pegado al riachuelo que corre a través de nuestra granja. Puedes ver qué tipo tan práctico es mi papá. La gente trae el grano durante el tiempo de la cosecha, y a mí me gusta ver la rueda del agua girando, y las enormes piedras de molino triturando el trigo hasta convertirlo en harina.

Él conoce también otros muchos oficios; hizo casi todos nuestros muebles y me ha enseñado un poco de carpintería. Cuando hace reparaciones en la casa, yo me convierto en su asistente. "Deberías aprender todo cuanto puedas", me dice siempre; "uno nunca sabe qué es lo que vas a necesitar algún día". Entonces me da toda clase de explicaciones y me recuerda lo importante que es ser práctico.

Es a todo dar con los vecinos. Por muchos años fue el Secretario del Ayuntamiento, porque escribe muy bien. De hecho, él me ayudó a escribir esta carta. Todos en nuestro pueblo lo buscan para que les de consejos y lo respetan; es por eso que fue elegido Juez de Paz.

Muy a menudo lo escucho hablando acerca de la Revolución, pero no estoy muy seguro acerca de lo que es eso. Él dice que empezó en 1789, el mismo año que yo nací. Cuando yo era muy pequeño, una vez le pregunté a mi tía Luisa si la Revolución era un animal salvaje. Ella dijo que era algo peor. Tiene que haber algo realmente malo en ella, porque he escuchado hablar de gente muerta, iglesias quemadas y sacerdotes puestos en prisión. No creo que eso esté bien. Pero los vecinos dicen que mi papá es un buen revolucionario.

Mi papá fue coronel en la Guardia Nacional en nuestra área durante algún tiempo. Se le veía fantástico usando sus pantalones blancos y su chaleco, y su saco azul. Pero era muy estricto cuando administraba justicia y cuando expulsó a los ladrones que causaban problemas en nuestro pueblo.

Inclusive fue ascendido a Comisario de la Policía del Distrito. Tuvo montones de reuniones, pero a mí no me dejaban ir; pero se que mucha gente iba a escucharlo. Escuché que salvó algunas iglesias de ser destruidas y que protegió a algunos sacerdotes.

A veces, mis papás, mis hermanos y yo íbamos a misa durante la noche; estas misas eran celebradas por un padre que estaba escondido en una de las casas de la zona.

Las cosas están mucho más calmadas ahora. Él está bastante alejado de la política ahora, aunque todavía es consejero municipal, y cuida sus propios asuntos.

Yo no sé lo que quiero ser. La política no me interesa realmente. Tal vez yo sea un buen granjero, como mi padre. De cualquier forma, hay un montón de cosas que yo admiro de él.

Oh, ¿sabes que fue lo que pedí a Jesús en mi Primera Comunión? Realmente no sabía qué era lo que iba a pedir, así que le dije: "Jesús, dame lo que tú quieras; mi único deseo es ser siempre tu amigo."

Ahora, cada que voy a la Misa y a comulgar, le digo lo mismo. Soy muy feliz cuando le doy la bienvenida a mi corazón, y espero que algún día él me diga lo que quiere que yo sea.

Lo mejor para ti y tu familia.

Tu amigo: