Apuesta por los jóvenes
La juventud es pluri forme
No hay un tipo único de joven, sino muchas formas de ser un
joven. Entre los jóvenes hay de todo, como en botica.
Los jóvenes siguen siendo idealistas
Les preocupan los problemas de nuestro mundo y siguen
vibrando ante problemas como el hambre, la guerra, la injusticia.
El voluntariado es la forma de manifestar esa solidaridad.
Los jóvenes son consumistas
Por muy libres que quieran ser, no pueden escapar al cerco al
que nos somete este fenómeno de nuestro tiempo y se dejan ganar
fácilmente por él.
Alejados de la Iglesia
No son irreligiosos, pero van por libre. Quieren entrar en
contacto con Dios sin intermediarios. Necesitan ser
evangelizados.
Liberales en moral
Su individualismo y sus ansias de libertad les llevan a
sacudiese muchas de las viejas costumbres y normas religiosas y
sociales. Su forma de ver la vida se puede sintetizar en esta
frase tan socorrida de «con mi cuerpo hago lo que quiero».
Viven el presente
El futuro es negro para muchos de ellos, de ahí que lo que
prime sea el vivir el presente, con los menos rollos posibles.
Buscan valores
Necesitan algo que les llene. Muchos llenan su vida de droga,
alcohol o sexo, pero buscan y desean al mismo tiempo algo más
consistente.
No les va la política
Prefieren trabajar por el mundo desde plataformas libres y
menos partidistas.
Son una fuerza social
A pesar de su debilidad económica y de su escasa economía
forman un grupo compacto. No sé hasta qué punto son decisivos
en la marcha de la sociedad, pero son una fuerza dinamizadora y
hay que contar con ellos.
Son el futuro
Merece la pena apostar por ellos porque son el relevo. Cuanta
más responsabilidad se les dé, mejor marchará la sociedad.
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Colaboración de
MANUEL C. RIPADO, revista Misión Joven
