Educar para la acogida
La pedagogía de la presencia
Principios de la acogida
Educar para la acogida supone educar desde la acogida.
Educar desde la acogida es educar desde el amor y para el amor.
Ello implica vivir acogedoramente, o sea, con un amor incondicional, libre, espontáneo y que no discrimine.
Decálogo de la acogida
Acoger y escuchar a los jóvenes y adolescentes significa
1 Estar atentos a sus luchas y temores
2 Dedicarles el tiempo adecuado
3 Oírles con atención, sin catalogarlos
4 Dejarles hablar sin interrupciones
5 Comprender las situaciones que viven
6 Ponerse en su lugar en cada momento
7 Llegar a acuerdos racionales con ellos
8 Dejarles que asuman libremente los valores
9 Creer en sus enormes posibilidades y confiar en su genuina bondad
10 Brindarles siempre una nueva oportunidad
PARA HACER
1. El mejor regalo que podemos hacer a una persona es escucharle. ¿Cómo lo hacemos nosotros? Revisar cada uno de los puntos del decálogo clasificándolo de 1 a 5 (nada a mucho).
2. El decálogo (adaptado a partir de J. Manuel López R., «Presencia 7»,
Diciembre 1997) puede servir no sólo para educadores, sino también para adolescentes y jóvenes: ¿Cómo escuchan ellos... a sí mismos, a los
demás, a los educadores, a los padres, a ... ? Aplicar ¡los puntos del
decálogo a cada una de esas realidades.
3. No es fácil escuchar. Es necesario aprender a escuchar. Releer juntos
el decálogo y señalar en cada ca- so tres formas concretas de poner en
práctica cada punto.,
4. ¿Qué elementos esenciales faltan para acoger a los demás?
5. Revisar también los principios de la acogida. ¿Cuál recalcamos? ¿Cuál falta?
6. Concretar acciones específicas para llevarlas a cabo durante el
curso.