APOYAR EL PAPEL CENTRAL
DEL JUEGO
EN EL DESARROLLO DEL NIÑO
Los maestros comprenden el importante papel de la imaginación en la vida y desarrollo de los niños, y conocen las formas por las cuales el juego promueve el desarrollo a través de las edades. Además proporcionan amplias oportunidades para diversos tipos de juegos dentro de la jornada escolar. Animan a participar en los juegos porque éstos ayudan a los niños a desarrollar sus pensamientos, conceptos y la comunicación. Entienden las maneras como los niños los niños pequeños utilizan el juego para expresar sus ideas y sentimientos y para hacer sus primeros intentos de representaciones simbólicas. También conocen cómo el juego puede ser un vehículo importante para la integración y comprensión del contenido a través del currículo, como para brindar a los niños otras experiencias además de las propias.
Los maestros conocen el proceso del juego. Saben que más que cualquier otra actividad necesitan calentamiento ("warm up"). Frecuentemente lleva tiempo a los niños para entrar en un juego productivo. Conocen las maneras como los alumnos entran y salen de las actividades, dejando al grupo actuando una emergencia médica por el grupo que va al comedor. Conocen también cómo entran y salen de los roles que les toca hacer, en ocasiones deteniéndose a la mitad de una frase para hacer un pronunciamiento en su "verdadera" personalidad. Saben también que algunos niños tienen momentos difíciles tratando de entrar a un grupo debido a su género ("club de Toby"), debido a que otros niños están más avanzados lingüísticamente, o debido a que son tímidos o no han desarrollado habilidades sociales. Algunos niños piensan que ciertas actividades son "para niños" y otros "para niñas", y algunos más tienen una experiencia limitada en determinado tipo de juegos. Algunos tienen una actividad exhuberante inapropiada para el espacio o pudieran posiblemente lastimarse o lastimar a otros. Los maestros están atentos a esas necesidades y trabajan para ayudar a los niños a entrar en el juego, manejando el juego dentro de los límites de seguridad y salud, organizándolo para evitar que se prolongue demasiado, engendre división o se vuelva destructivo, perjudicial o se produzcan situaciones de conductas agresivas en clase. Una de las formas de cumplir esta meta es jugar junto con los niños, tanto para enriquecer la participación en el juego como para modelar la importancia del trabajo que se realiza con el juego.
Los maestros están atentos también al papel del juego en el desarrollo del carácter y de la forma como inicia a los niños en temas como justicia y equidad. Los conflictos pueden aparecer durante un juego, y el mismo da oportunidad también de practicar la generosidad, la justicia, la tolerancia, la comprensión y otros aspectos claves. Al jugar y observar a los niños durante el juego, toman ventaja de estas oportunidades para guiar el desarrollo del carácter y para ayudar a los niños a manejar sus propias respuestas cuando el juego no va por donde ellos desearían o cuando perciben que se ha hecho una injusticia.
Los maestros saben y valoran las diferentes formas de juego, incluidos los interiores y exteriores, solitario y en grupo, fantasiosos, dramáticos, dirigido y libres, y crean un ambiente que favorece estas diversidades y combinaciones de juegos. También conocen que el juego con frecuencia presenta oportunidades para los alumnos de ganar conocimientos valiosos. Consecuentemente, los maestros proveen una amplia variedad de materiales y equipo para jugar, y velan por la seguridad como una primera consideración al seleccionar y utilizar los materiales. Comprenden la importancia de proporcionar materiales norepresentativos como la arena, el agua, ladrillos y otros materiales de construcción para actividades lúdicas abiertas. Buscan el interés de los niños en tópicos o temas particulares y colocan materiales que pueden inducir por ellos mismos los roles en las actividades lúdicas.
Los maestros observan atentamente a los niños cuando juegan, haciendo inferencias del comportamiento y diálogo de los niños durante situaciones de juego. Saben el sentido literal de lo que observan y saben también que, en ocasiones, los niños utilizan el juego metafóricamente para externar una serie de emociones e ideas. Están atentos a las dinámicas sociales del juego en grupo y, al observar, pueden intervenir estratégica y apropiadamente para guiar o animar el juegoo para involucrarse en el espíritu alegre del mismo. Sus intervenciones pueden extender un concepto de la lección previa, faciltar el desenvolvimiento social de un miembro del grupo, o resolver un problema. Utilizan sus observaciones para obtener más información acerca de los niños y para diseñar las actividades de clase.
Los maestros actúan como abogados del juego. Pueden explicar a los colegas, a los papás, sobre la colocación en el horario de los juegos, el lugar para hacerlos y las iniciativas de los niños. Se articular y discuten con efectividad con papás y con los líderes de la comunidad tales temas como oportunidades para establecer juegos y recreación en comunidad, la influencia de la televisión en los niños pequeños, la edad apropiada de los niños para involucrarse en equipos de deportes competitivos, y la provisión de un lugar seguro y bien equipado para jugar en el exterior de la escuela y del hogar.
Fuente
National Board for Professional Teaching Standards