Educar en la sensibilidad
Mirar con los ojos del otro
Por Montse Diego y Pablo Gandarillas
Revista Religión y Escuela, No. 145. Diciembre 2000
"La solidaridad y la compasión auténticas son probablemente las medidas más justas de la dignidad humana. Dichas actitudes consisten en asomarnos desde la propia piel a la vulnerabilidad, fragilidad y precariedad ajenas que se hacen próximas" (Santiago Sánchez Torrado).
La sensibilidad es la capacidad de sentir como cercanas o propias las experiencias que viven otras personas, especialmente aquellas que son dolorosas e injustas.
IMPLICA:
Mirar la realidad con ojos diferentes, apreciar no sólo lo que se ve a simple vista, sino ir más allá. Esta forma de estar y situarnos con los demás y el mundo que nos rodea, es la que nos hace capaces de con-movernos ante la adversidad que viven otras personas; ya que la auténtica com-pasión nace del convencimiento de que la dignidad de cada individuo no es completa mientras haya personas despojadas de la suya.
Ponerse en la piel del otro, acercarse a su realidad, y desde ahí iniciar el análisis de los distintos factores que entran en juego: las causas de los acontecimientos, las consecuencias que se derivan de ellos, los sentimientos y comportamientos que se manifiestan, etc.; todo esto posibilitará soluciones más realistas, lejos de posturas teóricas o utópicas.
Pasar a la acción, no quedarse sólo en el mundo de las emociones; preguntarse qué puedo hacer y estar dispuesto a ello.
Parábola: "Los dos hermanos"
"Dos hermanos, uno soltero y otro casado, poseían una granja cuyo fértil suelo producía abundante grano que los dos repartían a partes iguales. Pero llegó un momento en que el hermano casado se despertaba todas las noches sobresaltado y se ponía a pensar:
- No es justo. Mi hermano no está casado y se queda con la mitad de la cosecha. Yo tengo mujer y cinco hijos que me ayudarán en mi ancianidad. ¿Pero quién cuidará de mi pobre hermano cuando sea viejo? Él necesita ahorrar más pues sus necesidades van a ser mayores.
Entonces se levantaba de la cama, acudía sigilosamente donde su hermano y vertía en el granero de éste un saco de grano.
Pero ocurrió que también el hermano soltero empezó a despertarse por las noches y a pensar:
- Esto es una injusticia. Mi hermano tiene mujer y cinco hijos y se lleva solamente la mitad de la cosecha. ¿Es justo que mi pobre hermano teniendo más necesidad reciba lo mismo que yo? Entonces se levantaba y llevaba un saco de grano al granero de su hermano.
Un día se levantaron los dos al mismo tiempo y se tropezaron uno con otro, cada cual con un saco de grano a la espalda.
Muchos años más tarde, cuando ya habían muerto los dos, se divulgó el hecho. Y cuando los ciudadanos decidieron construir un templo, escogieron para ello el lugar en el que ambos hermanos se habían encontrado, porque no creían que hubiera en toda la ciudad un lugar más santo que aquél". (Anthony de Mello).
ACTIVIDADES:
Esta propuesta está basada en el texto "Los dos hermanos", y su finalidad es ayudar a los alumnos a tomar conciencia de si miran la realidad sólo desde su punto de vista, o tienen en cuenta también el de los otros; y descubrir las consecuencias positivas de la vivencia del valor de la sensibilidad.
DESARROLLO:
En un primer momento el planteamiento de la dinámica es personal. El profesor/a reparte a cada estudiante el texto de trabajo y les comunica a todos la misma indicación: "continúa y termina la historia". El profesor/a repartirá, sin que los alumnos lo noten, dos textos distintos: uno enfocado hacia el hermano casado y otro hacia el soltero:
Textos de trabajo:
Texto 1
"Dos hermanos, uno soltero y otro casado, poseían una granja cuyo fértil suelo producía abundante grano que los dos repartían a partes iguales. Pero llegó un momento en que el hermano casado se despertaba todas las noches sobresaltado y se ponía a pensar..."
Texto 2
"Dos hermanos, uno soltero y otro casado, poseían una granja cuyo fértil suelo producía abundante grano que los dos repartían a partes iguales. Pero llegó un momento en que el hermano soltero se despertaba todas las noches sobresaltado y se ponía a pensar..."
Transcurrido el tiempo oportuno, se invita a los alumnos a que pongan en común sus historias, pidiéndoles que se identifiquen con su protagonista y defiendan sus razones. En este punto de la dinámica surgirá un debate, pues los alumnos caerán en la cuenta de que unos defienden al hermano casado y otros al soltero.
Por último, cuando se dé por finalizado el debate, el profesor/a entregará a los estudiantes una copia del relato completo y provocará una reflexión sobre las actitudes surgidas anteriormente y las que descubrimos en el texto, intentando que las aportaciones se concreten a situaciones reales y cotidianas de los chicos y chicas.
