Como una luz

Revista Catequistas, No. 122, Febrero de 2000.

La luz es un valor que está en alza. No lo digo sólo por las facturas que tanto nos cuesta pagar cada mes, sino por la demanda que de este bien se hace en nuestros días. Queremos luz, necesitamos luz, y esta palabra cada vez va acogiendo nuevos significados que la ponen en mayúsculas dentro de nuestras cabezas y nuestros corazones.

Contra la depresión de nuestros días se buscan espacios de luz; las viviendas se buscan con más y más luz; los lugares para las vacaciones nos gustan que nos cieguen de luz. Cuando un día está lleno de sol decimos que es un día Amuy bueno@, y una estancia, e incluso un cuadro con mucha luz, se dice que son Amuy alegres@...

Para las oscuridades de nuestros interiores se busca y se agradece más que cualquier cosa uh poco de Luz.

La gente es la principal fuente de Luz para nuestra vida. Cada persona es una vela sin fin que nos indica un camino, un lugar que habita un corazón y donde puedo encontrar Luz y calor.

En toda mi vida llevo encontrándome con gentes que me influyen de una manera más que importante. Podríamos montar cada uno una lista de héroes/heroínas del siglo XX, (siglo en el que todavía estamos, a pesar del empeño que tiene el mundo comercial de vendernos algo especial que nos haga tener gastos extra). En esa línea que todos podemos hacer saldrían personas más que conocidas, tales como la Madre Teresa de Calcuta, Gandhi, Martin L. King, etc..., personas de las que a veces no sabemos casi nada (cosa que hay que arreglar) pero que sin duda, influyen en algunas de nuestras ideas principales ante la vida. Todas tienen una cosa en común: Han entregado su vida por la causa de la Justicia y el Amor, por la causa de los que pasan peor. Han entregado su vida por los demás. Eso es lo que nos llena; y parece que no necesitamos más información...

Pero hay otro ejercicio que propongo para este año especial que todavía está prácticamente empezando: Buscar en nuestro entorno a las personas que más Luz nos han dado o nos están dando, las personas que sabemos que a alguien iluminan, las personas que más nos están dando vida@... El ejercicio será precioso si se hace un pequeño esfuerzo por buscar también a esas personas con las que hemos tenido un trato sencillo y escaso y que tal vez, nos han dado claves en nuestra vida.

Personalmente he tardado a veces más de la cuenta en ser consciente de quiénes me van dando Luz en el camino. Esto incluso me ha hecho no poder agradecer a más de una persona lo mucho que ha hecho por mí. Demasiado tarde reaccioné, reflexioné; demasiado tarde decidí ser justo y agradecido...

Descubrir que las personas son la principal fuente de Luz para nuestra vida, que son el regalo más grande de Dios para nuestros días, que son el reflejo directo de Dios, a su imagen y semejanza, para notar y vivir su Presencia. Descubrir esto en el fulgor cutre del neón, frente al brillo provocado y fútil de las Aestrellas@ del momento... Cualquiera es una estrella hoy por capricho del Abussiness@, y mañana no brilla ni para los de su casa.

Y sin embargo, cualquier corazón es una luminaria eterna. Y tú también, (por supuesto!.

MIGUELI, Cantautor

Van por la vida cantando,
van por la vida alegrando,
Presencia y Paz derrochando
y con ternura machacando;
de los agobios pasando,
orando y frescura dando,
con fe el dolor superando
y con ternura machacando.

Como una luz, como una luz.
Como una luz, como una luz.

Van por la vida sanando
y en la vida confiando.
Jesús les está quemando
y con su amor van transformando:
el ATodos Juntos@ buscando,
las criaturas contemplando,
con los más pobres luchando,
y con ternura machacando.

Marcha con ellos. Vete con El
Vive como El. Corre tras El.
Vive su vida. Sé sal y luz.
Nace otra vez. Y Confía en El.

Como una luz, como una luz.
Como una luz, como una luz

Del disco de MIGUELI, Que escándalo
Editado por Assisi producciones