CATEQUISTA:
MOVIDO POR EL ESPIRITU (II)
Tomado de la revista "Proyecto Catequista".

Continuamos la reflexión sobre la relación del catequista con el Espíritu.

En el artículo anterior vimos su acción en el catequista. Ahora la analizamos en los catequizandos.

EN LOS CATEQUIZANDOS

A) Respetar la acción del Espíritu.

* El Espíritu Santo actúa Apredisponiendo el alma del que escucha para hacerla abierta y acogedora de la Buena Nueva y del reino anunciado y quien en lo hondo de las conciencias hace aceptar y comprender la palabra de salvación A(CT, 75). El Espíritu Santo es quien comunica al hombre la voz y la fuerza para responder a su suprema vocación, le pone en contacto con el misterio pascual de Cristo y le hace capaz de poner en práctica la nueva ley del amor.

Creen en esta acción del Espíritu que actúa en los catequizandos antes, durante y después de nuestra tarea, nos lleva a un gran respeto de la persona:

La situación de cada uno.

* Cada persona tiene su propia vida, su propia situación personal, cultural, social, familiar, religiosa y espiritual.

No podemos ignorar ni olvidar todo esto cuando comunicamos el Evangelio, ya que es en y a través de esa situación como cada persona escucha la Palabra, la vive y la expresa.

Como Jesús, que no pedía igual a todos, hemos de exigir a cada uno según la situación personal en que se encuentra.

El ritmo de cada uno.

* Aunque todos escuchan la Palabra de Dios, cada uno responde a ella y va adecuando su vida según su propio ritmo.

No podemos pretender una respuesta igualitaria, no podemos buscar simplemente la fidelidad a los planes de un programa catequético, sino que hemos de respetar las auténticas exigencias de la persona y su propio itinerario de fe. Como Jesús, que respetaba la respuesta de cada uno y la alababa si era justa, sincera y noble.

La libertad de cada uno.

* Toda persona que escucha la Palabra ha de gozar de la libertad suficiente para aceptarla o rechazarla. La Palabra no se impone, se ofrece. Hemos de contar con la realidad de que algunos no nos escuchen, rechacen nuestra oferta, se vayan.... La Palabra de Dios ha de estar siempre abierta a esa posibilidad. Ofrecerla y decir: AAhora, si quieres, puedes aceptarla o rechazarla@.

Como Jesús que respetaba las decisiones últimas de cada persona.

B) Potenciar la acción del Espíritu

* En nuestro trabajo no tenemos que limitarnos, con ser importante, a respetar la acción del Espíritu. Es necesario que la descubramos, que conectemos con ella y la potenciemos para que así pueda dar mejores frutos. Para ello es imprescindible:

Crear un clima propicio en el grupo.

* Conviene que los catequistas predispongamos los ánimos y el corazón de los catequizandos para la escucha y la respuesta a la Palabra. Sin esto, muchas veces, la Palabra se perderá o no dará los frutos apetecidos. Es tarea nuestra lograr que todo el proceso de catequización esté lleno de un clima religioso y de oración que favorezca el encuentro del hombre con Dios. Así lograremos que dentro de la oferta de una misma fe común eclesial, cada uno encuentre el cauce de una respuesta personal y original.

Mostrar a cada uno el proyecto de Dios.

Hacer consciente a cada miembro del grupo que es importante ante Dios; descubrirle las invitaciones que el Señor le dirige en las situaciones particulares de su vida; mostrarle el gran proyecto que Dios tiene sobre él y lo que el Señor espera de su colaboración; animarle para que, creyendo en sus posibilidades, vaya siendo capaz de responder a las exigencias de Dios; acompañarle para que pueda ir superando las dificultades y las resistencias que encuentre en el camino; ayudarle a descubrir la presencia del Espíritu que le acompaña, anima y fortalece. Así, cada uno, podrá hacer realidad en la alegría, la esperanza que Dios tiene depositada en él.

EL ESPIRITU SANTO
MAESTRO INTERIOR DE LA FE

ACCION DEL ESPIRITU EN LA CATEQUESIS

 

EN EL CATEQUISTA

Exige

* Escuchar al Espíritu.
- nos descubre el sentido de la palabra
- Nos convierte a la Palabra

* Orar al Espíritu
- Dar luz y fuerza
- Guía nuestro trabajo
- Hace eficaz nuestra palabra

EN LOS CATEQUIZANDOS

Exige:

* Respetar la acción del Espíritu.
- La situación de cada uno.
- El ritmo de cada uno.
- La libertad de cada uno

* Potenciar la acción del Espíritu.
- Crear un clima propicio en el grupo.
- Mostrar a cada uno el proyecto de Dios.

 

 

ACTITUD EN EL CATEQUISTA: LA CONFIANZA

* La conciencia de que el Espíritu está actuando en la catequesis ha de suscitar en nosotros una actitud de confianza. Esta confianza brota de que somos simples mediadores. Sabemos que no somos nosotros quienes damos directamente la fe, sino que simplemente la facilitamos, ya que Ani el que planta ni el que riega es algo, sino Dios que hace crecer@ (1 Cor. 3, 7)

Los catequistas realizamos nuestro trabajo con suma seriedad, pero lo hacemos con confianza, pues nosotros sólo pretendemos provocar y favorecer el Aencuentro religioso@. Lo que pasa en su interior se escapa a nuestro control, verificar el resultado de nuestra actividad no es competencia nuestra.

* Muchas veces la tarea catequética produce momentos de desánimo y pesimismo, podemos percibir el cansancio y la fatiga, podemos preguntarnos si vale la pena hacer lo que hacemos.

Los catequistas nunca nos sentimos derrotados y vencidos. Esto sería una falta de fe en el amor, la paciencia y la acción de Dios. Decía el Cardenal Colombo: ACuando parezca que no se consigue nada de los alumnos, que se les encuentra siempre los mismos, distraídos, indóciles, cautivados únicamente por los bienes sensibles, no olviden los catequistas que han sido enviados por Cristo y por el obispo a sembrar y no a cosechar. El que siembra tiene la impresión de malgastar la semilla. Pero dejad que descienda la nieve del invierno, que caiga la lluvia de la primavera, que venga el calor del verano.... y el grano de trigo se desarrollará hasta convertirse en espiga de oro que ondea bajo el sol. La Palabra de Dios es como una semilla que requiere tiempo, pero no puede quedar estéril@.

* Los catequistas no nos buscamos a nosotros mismos ni los frutos, ni la recompensa. Sabemos que sólo somos servidores, pues Acuando hayáis hecho todo lo que os fue mandado, decid: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer@ (Lc. 17, 10).

Nuestra confianza y esperanza se funda en las palabras de S. Pablo a sus oyentes: AEstoy convencido de que quien inició en vosotros la obra buena, la irá consumando hacia el día de Cristo Jesús@ (Flp. 1, 6)

Luis Otero Outes

PISTAS DE REFLEXION

1. ACCION DEL ESPIRITU EN LOS CATEQUIZANDOS.
)En qué medida descubrimos, valoramos y respetamos la acción del Espíritu en los catequizandos? Comentamos experiencias.
Ante la necesidad de crear un
Aclima religioso@ en el grupo: )Cómo lo hacemos? )Qué dificultades encontramos? )Qué ventajas tiene?

2. ACTITUD DE CONFIANZA
Ante los momentos de desánimo:
)Cuáles son las causas? )Cómo los superamos? )Qué papel juega el Espíritu?
Leemos despacio el texto del Cardenal Colombo. Expresamos los sentimientos que nos produce.

3. ORACION
Hacemos unas preces espontáneas al Espíritu Santo.