LA EXPRESION DE LA FE


Miguel Angel Gil, Revista Catequista, No. 93

"La Palabra de Dios -semilla depositada en el campo de la experiencia humana- hace madurar la fe en el corazón del catecúmeno. Esta fe, que penetra y transforma la totalidad de la personalidad del creyente, se expresa mediante la profesión o proclamación de la misma, la celebración y el compromiso cristianos, que son el corolario constante que acompaña de manera ininterrumpida todo el proceso de catequización" (CC, 234).

De alguna manera, el grupo de catequesis, es una caja de resonancia de la realidad del mundo y de la vida de la Iglesia. Al grupo llega la vida concreta de cada día necesitada de salvación; allí se recibe el anuncio de la Buena Noticia y, de allí, se sale transformado para servir al evangelio con nuevo ardor.

 

 

 

1. Expresamos la fe, adorando y bendiciendo a Dios.

 

 

 

 

 

1. Diversas formas de realizar el acto de fe.

- Recitando el Credo Apostólico.

- Diciendo: "Gloria al padre" (dejar un momento de silencio y proclamar las obras referentes al Padre estudiadas en la catequesis. Así mismo se puede decir: "Gloria al Hijo" o "Gloria al Espíritu Santo", según el tema tratado en la catequesis).

- profesando la parte del credo que haga referencia al tema estudiado.

- Repitiendo alguna de las profesiones de fe que recogen los evangelios, por ejemplo: "Señor mío y Dios mío" (Santo Tomás); "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios Vivo" (San Pedro), etc.

- Cantando el Santo de la misa.

 

2. Expresamos la fe viviendo en la alabanza.

 

 

Para iniciar en la alabanza.

 

3. Expresamos la fe ocupándonos de los demás.

 

 

Para llegar al compromiso

- Tomar conciencia de que, incorporados a Cristo, en su obra redentora, trabajamos por El, con El y en El, en todo momento.

- Acostumbrarse a orar antes de emprender cualquier acción: al comienzo del día, antes de estudiar, antes de comer, al salir de casa, al final del día...

- Iniciarles en la importancia de la celebración para mantener vivo el seguimiento de Jesús.

- Orar al emprender una obra apostólica, pidiendo a Dios por la persona o realidad concreta a quien queremos servir.

- proponer compromisos concretos y sencillos, personales y comunitarios que, con la ayuda de Dios, los niños puedan realizar.

- Procurar que sean los mismos niños los que, entendido el mensaje de la catequesis, propongan libremente lo que van a realizar para seguir a Jesús.

 

 

PARA TRABAJAR EN GRUPO

1. ¿Acostumbro a hablar a Dios de los niños antes que hablar a los niños de Dios? ¿Cómo?

2. ¿Considero el compromiso en la catequesis un añadido que nada tiene que ver con el desarrollo del tema? ¿Cómo hacer brotar el compromiso de la experiencia vivida en la catequesis?

3. ¿Por qué, lo estudiado en la catequesis, no repercute en la vida de los niños? )Hacer una lista de razones), ¿Cómo podemos solucionarlo? (Hacer una lista de propuestas)