LA
ESCUELA CATOLICA
FRENTE A LA CULTURA JUVENIL DE HOY
VISION SOCIOLOGICA DE
LA JUVENTUD MEXICANA
Por Tere Lanzagorta B.
Ponencia presentada en el I
Congreso Marista de Catequesis,
Guadalajara, Jal. México, 1996
Hablar de juventud es siempre un tema fascinante y por demás basto, esto le deja a uno la sensación de no poder abarcarlo todo, de tener que optar por algunos elementos, corriendo el riesgo de no responder a las demandas e inquietudes de quienes me escuchan.
Lo que a continuación les presento acerca de los jóvenes, si bien parte por un lado de estudios y fuentes estadísticas es también el resultado de un esfuerzo cotidiano de escucha y observación de la juventud, lo que hace posible hablar "desde ellos" y no solo "de ellos".
Al hablar de la "realidad", todo lo que podamos conocer son solo "acercamientos" o aproximaciones y más aún en relación a la JUVENTUD, que es una realidad dinámica y cambiante; nunca podremos decir que ya la conocemos. En esta ocasión no voy a hablar de las características psicológicas de la juventud sino de una perspectiva sociológica que nos lleva a ubicarnos en una sociedad y un momento histórico concreto.
Para iniciar nuestra reflexión planteo unas interrogantes ¿Existe realmente un grupo social juventud en todas las culturas? ¿Podemos decir que la juventud de los 90s tiene características específicas, problemas propios o las cuestiones de juventud se repiten? ¿Son las mismas de generación en generación?
¿Hay un concepto de juventud o se va construyendo de acuerdo con el momento de un pueblo, su cultura, su situación social.? ¿Qué es y quién es la juventud de los 90s en México?
1. Juventud y juventudes.
Un primer punto a tener en cuenta es que no podemos hablar de una "juventud" en general sino de diversos sectores de juventud o lo que de manera más profunda hoy se llama "LAS IDENTIDADES JUVENILES". La identidad juvenil la contruye una sociedad, por el papel que le asigna o desempeña, por el lugar donde se le ubica y por las respuestas que se da a sus necesidades.
Pensemos en la juventud de la sierra de Chiapas, o la de Ciudad Juárez, Chihuahua. O la de una universidad particular de la Cd. de México y si bien encontraremos algunos rasgos semejantes vemos como la Identidad Juvenil es profundamente diferente. En este sentido la juventud es una construcción cultural.
No podemos definir o delimitar a la juventud solo por su rango de edad ya que no dura lo mismo en el campo que en la ciudad, en las clases altas que en los sectores marginados, en las sociedades modernas que en las tradicionales, incluso en ambos géneros. No podemos establecer un criterio de edad universal que sea válido para todos los sectores y para todas las épocas.
La edad puede delimitar un sector demográfico pero de ninguna manera agota o explica suficientemente el fenómeno sociológico "juventud".
Así vemos como el rango de edad considerado juventud varía de acuerdo a la sociedad en la cual está inmersa y sus características. Por ejemplo en Europa se considera juventud a la población entre 15 y 29 o hasta 32 años, por ser esta la edad en que se incorporan al mundo laboral o forman una familia.
En México al hacer un censo sobre juventud y empleo se tuvo que bajar el rango de edad hasta los 12 años porque ya a esta edad se incorporan en el mundo laboral un porcentaje alto de población. Por lo que varias investigaciones o documentos hablan de juventud desde los 12 años y se termina a los 24 como una edad promedio en que los jóvenes llegan a la paternidad y están ya incorporados en el mundo laboral, viviendo una vida independiente.
En este rango de edades de 12 a 24 años se estima una población de 25 millones 760 mil, siendo este el número mayor que tendremos porque los jóvenes de hoy son el grupo más numeroso dentro de la piramide poblacional; aproximadamente en los años 2006 o 2007 su tasa de crecimiento se tornará negativa y comenzará a disminuir la población de jóvenes.
2. La ocupación de los jóvenes
En la actualidad poco más de las dos quintas partes de la población de 12 a 24 años participa en la actividad económica y conforme aumenta la edad los jóvenes se van incorporando al mundo del trabajo. Así, en el grupo de 15 a 19 los estudiantes representan menos de la mitad y en el de 20 a 24 significan menos de la décima parte. La condición de actividad de los jóvenes también varía según residan en áreas más o menos urbanizadas y de acuerdo al sexo.
De 1980 a la fecha la población juvenil que participa en el mundo laboral ha aumentado y esto a costa de una disminución de la población estudiantil que dedica tiempo exclusivo a sus estidos. Y además aumentó considerablemente la proporción de jóvenes que no estudian ni trabajan.
La matricula a las licenciaturas de 1970 a 1980 creció a una tasa promedio anual de 10.8% mientras en la década de 1980 1990 el promedio de incremento fue de 3.8%, casi tres veces menos que en la década anterior.
Encontramos en estos datos una contradicción entre la definición tradicional de juventud -como un tiempo de preparación para el futuro- con la realidad mexicana en que los jóvenes están enfrentando ya desde temprana edad las responsabilidades del mundo adulto. Muchos de ellos resuelven, no solo su sobrevivencia sino la de otros miembros de la familia.
3. La otra cara de la moneda: El consumo.
Encontramos así un desarrollo desigual; son ya adultos por su experiencia laboral y de responsabilidades y son adolescentes en sus dimensiones afectivas o de conocimientos.
El mundo que enfrenta el joven tiene como eje principal Ael consumo@. Las necesidades creadas no tienen fin. El mercado en que vivimos es interminable y las posibilidades reales de acceso son cada vez menores para las grandes masas de la población.
Hoy día la mayoría de los jóvenes sabe que su esperanza no tiene futuro, las generaciones nacidas a partir de la década de los setenta han vivido un horizonte social de crisis. Las posibilidades reales de tener un empleo bien remunerado, de alcanzar niveles de educación buenos, de poder tener una casa propia, etc. son mínimas.
La fuerte contradicción entre todo lo que se oferta y lo que se puede realmente conseguir es causa de una gran frustración que incide en serios problemas como las adicciones, violencia y suicidio juvenil.
Vivimos una cultura de exhaltación al bienestar, a las comodidades; se ha favorecido una cantidad escandalosa de productos desechables claramente destructores del medio ambiente que implícitamente llevan el mensaje de la comodidad por encima de cualquier otro valor. Esto forma parte de la mentalidad de esta generación juvenil.
El individualismo tan marcado en la ideología neoliberal ha llevado a los jóvenes a vivir un función de sí mismo y no de una causa colectiva.
También en la línea de sobresalir individualmente se ha desarrollado una mentalidad de "culto al cuerpo", las actividades tipo gimnasios, aerobics, etc. han ganado un importante terreno que por un lado ocupa sanamente el tiempo libre del joven, pero por otro lado lleva a muchos a una esclavitud en la que se toma al cuerpo solamente como un objeto de belleza y a valorar a la persona por sus características físicas.
4. La cultura de la imagen, lo vivencial, los símbolos
Los avances y proliferación de los medios audiovisuales electrónicos aunados al deterioro educativo han favorecido en los jóvenes una inclinación por todo lo que no exige una reflexión sino que es posible captarlo a través de los sentidos. Así, encontramos en los jóvenes una seria dificultad para hacer uso del pensamiento abstracto; la reflexión, las discusiones teóricas.etc.
Estamos ante una juventud sumamente pragmática ; les atrae más el "hacer" que "el pensar", sin embargo son inconstantes en las cosas que emprenden, les cansa todo muy rápido; tienen una necesidad de cambios contantes de experimentarlo todo y de prisa.
5. ¿Juventud apolítica o anticonstitucional?
Se afirma con cierta razón que esta generación juvenil es "apolítica". Esta valoración se sustenta fundamentalmente en que los jóvenes no creen en las instituciones. En general las instituciones enfrentan una crisis de credibilidad y de manera particular entre los jóvenes, a quienes les resultan demasiado estructuradas y rígidas.
Entre las instituciones más cuestionadas están los partidos políticos; así como la Iglesia y las convenciones y reglas sociales. A los jóvenes no les convencen, no les creen. Podríamos decir que en general el sistema político mexicano ha defraudado a las nuevas generaciones generando un rechazo que puede traducirse en principio y de manera superficial como apatía por participar en la política.
En las instituciones se ha tornado natural marginar a los jóvenes de los puestos de decisión, a menos que se asimilen al lenguaje y las costumbres de los adultos, privándolos de la posibilidad de asumir su responsabilidad y dificultando que ejerzan su juicio y experiencia en los asuntos que atañen a su propia condición y necesidades como a los temas generales del conjunto social.
Pareciera que el acontecer político estuviera muy lejos de ellos, de su vida, de sus angustias y esperanzas.
Pareciera contradictorio afirmar que esta generación juvenil es más sensible a lo social. La participación de los jóvenes en diversos grupos organizados y activos de la sociedad civil ha aumentado. Encontramos jóvenes entusiasmados con diversas causas como los derechos humanos, la ecología, etc.
Así podríamos decir que ésta generación no cree en las grandes propuestas políticas, pero sí en el quehacer cotidiano de la sociedad por transformar realidades concretas.
Necesitan tareas a corto plazo, en donde se encuentre el sentido de lo que se hace, sin muchas mediaciones y que estén relacionadas con la vida cotidiana.
Producto del pensamiento post-moderno, estamos ante una generación que tiene mucha dificultad para pensar en proyectos a largo plazo y totales; el joven vive más para el hoy, esto en parte por la pobreza estructural que se presenta como falta de oportunidades generando en los jóvenes una cultura del Ahoy A que obliga a vivir al día, que cierra horizontes de futuro diferentes y que cancela la posibilidad de hacer planes a largo plazo.
No quisiera cerra este punto sin mencionar dos aspectos que han sobresalido en las últimas actividades que realizamos entre los jóvenes.
Una es el "miedo" generalizado a participar, inclusive a opinar acerca de la realidad que vive el país. Se teme el castigo, se teme la represión, se teme perder lo poco que se tiene (sea a nivel de estudios, sea de trabajo, o de seguridad social) y esto es una gran razón para no participar socilamente.
Por otra parte, el escepticismo o la desesperanza general. Es decir "para qué hacer algo si nada va a cambiar". Estas son palabras de jóvenes de segundo y tercero de preparatoria, quienes han nacido ya con la crisis del país, han visto que la lucha de muchos otros ha sido inútil, están desilusionados de los discursos de cambio incoherentes después con la práctica, y esto colabora aún más en el horizonte de desesperanza que viven los jóvenes.
6. La adolescencia se prolonga
Detrás de esta afirmación está la característica de esta generación juvenil de vivir como con un cierto temor a las "decisiones irreversibles", a todo lo que implique un compromiso definitivo. Pareciera que se vive en el "ensayo-error" viviendo etapas de prueba pero sin pensarlo como algo definitivo. Esto se vive sobre todo en las clases acomodadas en donde el joven puede permanecer más tiempo en casa, ser dependiente económicamente y retrasar el enfrentamiento al mundo del trabajo y de las responsabilidades.
Sobre todo en países desarrollados vemos como se prolongan los periodos de estudio, y con éste las actitudes adolescentes de dependencia y de cobijo en los adultos. Postergando la incorporación en el mundo laboral y la paternidad.
7. Un mundo más abierto
Otra característica de los jóvenes de los 90 es la mentalidad plural, la aceptación de diversas posturas, ideologías, puntos de vista. Se han reducidolas defensas de la propia postura hasta el fanatismo; hoy en día se camina con gente que piensa muy diverso, no hay obstáculos para convivir, hay mucha más tolerancia.
Esto a veces es vivido en el extremo de "todo se vale" y lleva a los jóvenes a cambiar muy fácilmente de ideales o modelos de vida así como ídolos a quienes se sigue.
Una de las causas de lo anterior es la gran movilidad geográfica que tiene esta generación. La centralización de los centros educativos y de trabajo exige de los jóvenes mayores desplazamientos que en otras épocas. Las facilidades para viajar, conocer, intercambiar y el acceso a medios de información y comunicación han propiciado una generación con una visión amplia, universal que se impone a lo local o a grupos cerrados en metalidad.
Este hecho tiene un doble efecto en los jóvenes, por un lado un desarraigo cultural y por otro se tiene una visión más universal de la realidad.
8. ¿Afectividad - Sexualidad? Dos realidades puestas en un mismo plano
La vivencia de la sexualidad ha cambiado, se han superado muchos tabúes al respecto, se vive con mucha más apertura y espontaneidad. El joven de hoy tiene más información sobre la vida sexual y los métodos anticonceptivos. La escuela, los amigos, los medios de comunicación le proporcionan datos, mucha información; sinembargo se vive con muchas dudas y confusiones.
Por otro lado, el campo de la afectividad está muy golpeado por las historias familiares, las separaciones de las parejas, el poco tiempo que dedican los padres a sus hijos, etc. Hay una carencia afectiva muy grande que muchas veces se quiere resolver con una vida sexual intensa generando mayor confusión y a veces consecuencias irreversibles como embarazos prematuros o enfermedades de transmisión sexual.
En los sectores urbanos va ganando campo la vivencia sexual al estilo norteamericano, que antepone la experiencia sexual a la construcción de las relaciones afectivas. Esto genera mucha culpa, especialmente entre las jóvenes, dada la carga cultural negativa que se mantiene sobre lo sexual, con particular dedicación para las mujeres.
A manera de conclusiones.
Para presentar mis conclusiones lo haré a tres niveles:
a) en los jóvenes mismos, me parece que se vive una fuerte crisis de identidad. No se sabe qué se es siendo joven. Una crisis de modelos : modelo de profesional, de hombre, de mujer, de familia y de sociedad. Hacia donde caminar o hacia qué construir. Los jóvenes no quieren ser como los adultos, buscan otras formas pero no hay "modelos" auténticos que inviten a vivir una vida que satisfaga y de plenitud.Hay una crisis de horizontes de hacia donde, por la crisis social que atravesamos, y con todo esto se ha disminuido la esperanza.Si hemos dicho que la juventud es una construcción cultural entonces vemos como es una imagen condensada de los procesos de cambio social.
b) Es un espejo donde la sociedad ve reflejada su imagen. En este sentido los "problemas de la juventud" no son propios sino que son la problemática de la sociedad reflejada en su cuerpo más vulnerable que es la juventud. Muchas veces vemos como los jóvenes se sienten rebasados por la problemática de sus padres, no pueden arreglarla y la sufren en sus vidas. Cuando más se habla de la juventud es en momentos de crisis sociales, cuando la sociedad no sabe a dónde va.
c) Ante este panorama de "nuestra juventud" mexicana cómo se presenta el reto de la evangelización? No he mencionado el aspecto religioso de los jóvenes porque es el tema de otra exposición, sinembargo quisiera decir que en una visión sociológica como la que he presentado aquí quedaría el reto de ver qué de valores evangélicos tiene este generación juvenil, que semillas del Verbo están dispersas en ellos y cuantas características necesitan ser evangelizadas, transformadas. Vemos por ejemplo, sobre todo en la juventud de clase alta, el resurgir con fuerza el "racismo" que lleva a excluir socialmente a grupos como los indigenas, o el surgir de movimientos estudiantiles antidemocráticos luchando por mantener a su clase en el poder y en un poder dictatorial y represivo. Me pregunto con que fuerza y claridad hay que anunciar el evangelio para hacer contrapeso a éstas manifestaciones del pecado presentes en la juventud hoy.