Rendimiento Escolar Insatisfactorio
Por Fernando de la Puente
revista Padres y Maestros, No. 273, enero 2003.
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Después de realizar, en la charla anterior, una descripción sencilla del proceso de la evolución mental de niños y adolescentes, vamos a reflexionar sobre los dificiles problemas del rendimiento intelectual en la práctica de la vida escolar de niños y adolescentes. En esta charla analizaremos las causas personales, familiares y ambientales del llamado fracaso escolar; y en la siguiente desarrollaremos las vías de solución, que en muchos casos vienen a ser orientaciones para una terapia familiar.
¿Qué entendemos por rendimiento insatisfactorio?
Hay niños que aprenden de acuerdo con sus posibilidades y esfuerzo, y eso se llama rendimiento satisfactorio aunque en algunos casos este rendimiento no sea suficiente para lograr los niveles mínimos escolares. En estos casos no deberíamos hablar de fracaso escolar, pues trabaja de acuerdo con sus posibilidades; aunque quizá su ritmo personal sea lento o tenga dificultades especiales que )e impiden aprender. No hay fracaso personal aunque exista por así decir un "fracaso académico".
Hay chicos y chicas cuyo rendimiento puede ser académicamente suficiente, aprueban las asignaturas y los cursos, pero no es satisfactorio, no está de acuerdo con sus posibilidades, aunque logre resultados aceptables. En muchas asignaturas sus calificaciones podrían ser claramente superiores, pero su falta de interés y esfuerzo le están acostumbrando a unos logros mediocres. Éstos son casos a nuestro juicio de verdadero fracaso escolar. Existe el peligro de que estén desarrollando malos hábitos de trabajo,
que tarde otemprano pueden desembocar en fracaso académico. Dos conclusiones: a) acostumbrémonos a llamar fracaso al rendimiento insatisfactorio, b) acostumbrémonos a reconocer, ayudar y animar siempre al que hace lo que puede aunque no tenga éxito de momento; no le echemos encima la losa de la censura y preparémosle para llegar poco a poco al rendimiento suficiente; valoremos el esfuerzo y no el resultado.
¿Quién tiene la culpa del fracaso escolar?
A veces acusamos al Centro, a los profesores, y decimos que el fracaso escolar se debe a errores de losdocentes, no deSarrollan la enseñanza personalizada, exigen indiscriminadamente a todos por igual, no enseñan cómo estudiar, etc. Desde otro punto de vista se echa la culpa fundamentalmente al alumno. Los malos estudiantes llevan dentro de ellos su fracaso, por su falta de capacidad, problemas de origen afectivo o psicológico, incapacidad de atención sostenida, etc. La mejor de las enseñanzasno arregla sus deficiencias internas. Pues bien, ni uno ni otro punto de vista tienen absolutamente la razón. El probiema es de una complejidadenorme en el que todos estamos implicados. Decia el Doctor Juan Jose Lopez Ibor que el fracaso escolar era lacruz de la psiquiatria. Generalmente los problemas de rendimiento intelectual provienen de varios causas y éstas a
su vez provienen de varios campos (orgánico, educativo, ambiental). Vamos a examinar brevemente alguas de estas causas, pero es interesante limpiar la mente de diagnósticos {que quizás ya hemos hecho sobre nuestro hijo/a fracasado, "lo que le pasa a este niño es que...") Es muy dificil saber claramente lo que le pasa a una persona quefracasa. Es mejor examinar y plantearnos con apertura mental toda la situación del caso y abrirse a otras posiblescausas, que quizás hemos rechazado de antemano, porque no queremos enfrentamos con ellas.
El entorno famliar
Hay causas sobre las que la familia puede tener cierto control. Por ejemplo, las faltas de higiene, que repercuten más de lo que se cree en el rendimiento académico. Hay niños que duermen insuficientemente carecen de activi dad al aire libre, comen desordenadamente (esos perezosos tragones o esos niños que no se sacian de liquido).
Hay perturbaciones educativas muy corrientes en la vida moderna que se relacionan decisivamente con el rendimiento escolar.
a) La educación blanda que consiste en no exigir, no atreverse a mandar, evitar todas las dificultades y creer que todo problema es trauma del niño.
b)La educación consumista. Esos armarios llenos de aparatos y juguetes que no se usan, porque tienen demasiadas cosas {¿no se podría ejercer un stop a los innumerables regalos en todas las épocas del año?). El "botellón" y otras costumbres callejeras de los adolescentes son en parte consecuencia de este consumismo y de ese dejar hacer; aunque también hay "botellones infantiles" en los excesos permitidos en celebraciones de cumpleaños y otras fiestas familiares {¿por qué siempre que se va de viaje hay que traer un regalo a los niños?).
c)La excesiva televisión,que produ~e pasividad, actitud de espectador embotado que termina creyendo que todo entra sin esfuerzo como las imágenes de las series televisivas y dibujos animados.
d)La sobreprotección muy relacionada con el consumismo y la educación blanda que produce niños inseguros, indecisos, que sólo saben darse maña para obtener el consentimiento de los mayores. Niños que nunca cargan en sus vidas con las consecuencias de sus actos.
Trastornos de origen orgánico
Además de los aspectos educativos y familiar, hay también otros trastornos distintos, de origen orgánico, que tienen repercusión en la capacidad para el trabajo intelectual. Los trastornos en las glándulas de secreción interna (endocrinopatias) producen niños y adolescentes excesivamente lentos, perezosos en sus movimientos, con falta de impulsividad e iniciativa; o bien niños y adolescentes lentos en su pensamiento; soñadores dispersos con falta de interés por las cosas. Son los llamados "asténicos" o sin fuerza, sin vitalidad, sin gusto por el esfuerzo fisico, incapaces de emprender un trabajo y menos aún de continuarlo o terminarlo (se ponen a jugar y de pronto pierden interés y lo dejan, rechazando siempre los juegos que cansan). Por otra parte los hiperactivos e inestables, debido según los médicos a hiperfunción de los sistemas neuro-vegetativos y nerviosos o disfunciones cerebrales. Son incapaces para la estabilidad y la calma, incapaces de la minima concentración que requieren los estudios.
Hay anomalías del sistema nervioso neuro-vegetativo que afectan a las funciones digestivas (falta de apetito, anorexia)o al sistema circulatorio (dolores de cabeza),insomnios, etc. todo lo cual produce entre otras cosas, trastornos de concentración, una atención pasiva, cierto extravio (piensaen las musarañas). Por ultimo hay otras deficiencias orgánicas sensoriales (defectos de vista, oido)debilidad fisica general, asma, etc. que producen dificultades especificas en el aprendizaje.
¿Qué decimos de esos niños que llamamos "retrasados"? A veces son niños que siempre dieron muestras de retraso. Comenzaron a andar, hablar, a sonreír a su madre, más tarde que otros. Y en la escuela se han retrasado bastante más que los demás en romper a leer, a escribir, a distinguir formas, a contar, a manejar materiales. Pueden incluso estar uno o dos años por detrás de los demás retrasos de maduración cerebral. A veces pasar inadvertidos o no se les da importancia, porque en todo lo otro es normal, incluso espabilado y servicial en casa. Pero veremos después que estos niños necesitan atención escolar especial, no pedirles demasiadas cosas ni demasiado de prisa, y sobre todo no mostrarse decepcionados con él.
Perturbaciones emocionales
Son a veces muy profundas y es muy mteresante e iluminador cuando se logra desenmascararlas. Podemos trabajar con estas perturbaciones en casa y en ocasiones con ayuda de especialistas. Cuando un niño se siente inferior en algua área(incapacidad para aprender, falta de popularidad, de habilidad motriz, torpeza fisica, fealdad fisica, etc,) se produce un sentimiento de disgusto, vergüenzade sí mismo, inseguridad, preocupación,etc. que resulta un fardo pesado sobre su energía vital, le impide concentrarse, estar despejado y animoso para el estudio; Es importante notar que la inferioridad no se produce generalmente por sí misma, sino por la presión social que se ejerce alrededor del sujeto. Les comparamos con otros, les hacemos competitivos fracasados, se le pide con la mirada más de lo que puede o de lo que dan los demás, se le deja marginado porque molesta su torpeza y en cambio se ayuda más a otros hijos o alumnos que aprenden más ágilmente.
Cuando esta inferioridad es intensa o duradera produce a veces el efecto de renuncia, se entrega, abandona el esfuerzo, lo cual a su vez produce carencia de interés y curiosidad por las cosas del estudio. Otras veces produce las llamadas "falsas compensaciones",un mecanismo de defensa que busca el éxito obsesivamente en otros terrenos, se convierte en un superactivo, desordenado en deportes, en informática, en coleccionar cosas, en leer
cierta literatuta. Lo correcto en estos casos no es quitar esas búsquedas o proyecciones sino más bien moderarlas con cuidado. Son muy curiosos y devastadores los efectos de los conflictos no resueltos que generalmnente derivan hacia la evasión.
a) El refugio en la fantasía, que a veces es muy radical (encerrarse en su torre de marfil), o simplemente soñar despierto (tardan en responder cuando se les llama y sin embargo no están haciendo nada); se compensan soñando un mundo ficticio en el que tienen éxito.
b)La proyección neurótica,cuando existe un temor profundo, inconsciente en parte, de volver a fracasar, que se refleja en insomnios, vómitos, dolor de cabeza o estómago, tartamudez...
c )La racionalización, cuando dan razones o argumentos para autojustificar una derrota que no pueden tolerar ("las uvas no están maduras" de la Fábula de Samaniego ), cuando dicen "no quiero ser de esos empollones..."
d) La represión de la imagen desagradable de sí mismo. Se reprime y se da por no existente porque choca con la imagen previa positiva que tenían de sí mismo. Se le había hecho creer que era un niño/a listo. Y entonces producen una falsa imagen de sí mismo, un optimismo olímpico incapaz de aceptar sus limitaciones y por lo tanto incapaz de iniciar una recuperación realista.
Problemas afectivos
De pronto un niño/a fracasa afectivamente. Por detalles imperceptibles para nosotros, siente que no le quieren, no es aceptado. Esto produce celos aún más profundos de sus hermanos, a sus rencores y desafectos con sus padres y poco a poco una inseguridad afectiva que se traduce misteriosamente en una inseguridad para pensar. Hay niños que no son capaces de pensar y aprenden todo de memoria. La inseguridad afectiva se generaliza a otras áreas, entre ellas la inseguridad para pensar.
El fracaso escolar suele acentuar la sospecha de que no le quieren. Hay un pripcipio muy asentado en la literatura psicológica: el éxito o el fracaso escolar produce modificaciones en la relación familiar. El triunfo se relaciona con el corazón de los padres. Ellos se alegran. En cambio, cuando fracasa, el niño se da cuenta de que él
está ocasionando pena y disgusto en sus padres. Ahora bien, esta pena-disgusto la vivencian como ser menos apreciados o queridos por ellos. Todo niño fracasado sospecha que le quieren menos, se desanima y entra en inseguridad afectiva.
Esta perturbación dela relación familiar produce otros efectos. Muchos niños cuando se creen que les quieren menos, "se vengan" y "castigan" a sus padres, unas veces agresivamente hacia las cosas y personas, otras cortando la comunicación, o bien haciéndose más inmaduro para atraer la atención (enuresis nocturna, comportamientos infantiles para su edad). La venganza más sutil es fracasar en los estudios, incluso no hace lo que es capaz de hacer para que sufran más por las reprobadas.
En estos casos de nada valen los "castigos afectivos" por parte de los padres, como la sequedad, la distancia, la indiferencia... Más bien hay que devolver al niño el cariño y la alegría, la confianza en sí mismo y proporcionarle la posibilidad de algún éxito.
Hasta aquí hemos desarrollado algunas de las causas, a veces profundas y complejas, del rendimiento escolar insatisfactorio producido por no alcanzar los niveles mínimos académicos o por no rendir conforme a sus psoibilidades. Hemos insinuado algo sobre el modo de proceder en estos casos pero en la charla siguiente desarrollaremos ampliamente las vías de solución de la llamada terapia familiar y del recurso a especialistas.
Trabajo en grupos de acuerdo con la metodología acostumbrada
l. NIÑOS/AS de 3 a 8 años
Piensa en cada uno de tus hijos/as de estas edades:
1.Cuando estén haciendo algo que requiere atención, ¿actúan con perseverancia, concentración y esfuerzo? (por ejemplo cuando realizan juegos que exigen cierta atención, manipulaciones de cosas, escritura o pre-escritura, pequeños o infantiles "deberes" para casa o ejercicios en primeros cursos de Primaria, etc.) ¿O más bien son dispersos e inconstantes? ¿O unas veces sí y otras no?
2. Teniendo en cuenta que esto es muy importante para el futuro esfuerzo escolar y aprendizaje, ¿crees que su capacidad o deficiencia de concentración es más o menos normalo quizás un poco preocupante? ¿te parece excesivamente nervioso o hiperactivo/a? ¿lo han pensado y hablado en el matrimonio?
3. Aparte de que consulten a un especialista si lo consideran oportuno, ¿qué ejercicios o qué actividades podrían hacer en casa para mejorar su capacidad de concentración y esfuerzo? ¿qué estímulos o incentivos? (Quizás hayas tenido alguna experiencia satisfactoria o insatisfactoria. Sería interesante intercambiarla con los miembros del grupo).
II. NIÑOS/AS de 9 a 11/12 años
Casos que habitualmente se dan en la vida colegial. Lee estos cuatro casos y piensa si algún hijo/a tuyo se parece más o menos a alguno de ellos. Piensa también cómo has intentado ayudarle o estimularle para que mejore su interés y esfuerzo, y si notas algunas mejoras.
Luis está como impasible en clase, no le afecta nada. Cerrado en símismo. No estudia nada, no habla con los Tutores (Titulares) ni pide ayuda. En casa su actitud es la misma. Únicamente se le ve jugando pasivamente con la computadora.
María es un contraste. Por una parte es líder en las diversiones, organiza las fiestas de 1o de Bachillerato, es popular entre las chicos. Pero en clase desaparece toda su aparente vitalidad de recreos y tiempos libres. Está como parada. Pasa totalmente desapercibida.
Carmen es buena persona. Se presta para ayudar, colaborar en muchas cosas de la vida colegial, etc. Pero en los estudios tiene gran inactividad. No se estimula. De hecho fracasa en varias asignaturas importantes. Parece profundamente desanimada.
José carece de intensidad en el esfuerzo y se ausenta imaginativamente creándose fantasías personales. Cuando era niño pensaba en cosas infantiles, elaborando en su mente una liga imaginaria de fútbol o imaginando travesuras con los amigos. Ahora, de adolescente, está absorto en las salidas con la pandilla, en toda clase de anécdotas de las relaciones personales chicos/chicas, etc. No se entusiasma ni participa en ningún tema de clase. No responde a ningún estímulo concreto.
III.
ADOLESCENTES de 12 a 17 añosCausas del rendimiento insatisfactorio de mi hijo/a. Piensa en el hijo/a que va peor en estudios y cuyo rendimiento te preocupa más. Después trata de contestar a estas cuestiones:
De acuerdo con la charla sobre el rendimiento escolar, mira a ver si las causas de sus problemas puedan ser algunas de las que se indican como: condiciones higiénicas, de sueño, aire libre, comidas, etc. - Trastornos orgánicos. - Perturbaciones emocionales y mecanismos de defensa. - Problemas afectivos. - Perturbaciones educativas y ambientales. ¿Hasta qué punto alguna de estas causas puede influir en su rendimiento insatisfactorio?
¿Qué horario tiene de hecho este hijo/a de lunes a viernes después del colegio? (Recuerda qué hace después de las clases de lunes a viernes; cómo distribuye su tiempo).
¿ Tiene demasiada actividad fuera de casa que le impide un tiempo suficiente para el estudio? (¿Excesivas o largas actividades paraescolares, clases particulares, salidas...?)
De hecho, tu hijo/a ¿qué quejas tiene en el aspecto de los estudios? De las quejas que ellos formulan, ¿cuáles te parecen más sinceras y objetivas? ¿Puede haber en ellas alguna causa importante que les impida tener buenos hábitos de estudio?
Quizás hayas detectado en los párrafos anteriores alguna causa importante que explique el rendimiento insatisfactorio. ¿Cuál es? ¿Cómo puedes ayudarle para ir eliminando esa causa?
