En la charla anterior hemos analizado las características del "caso dificil", como diferente de la "situación dificil" y las causas más importantes de los problemas graves. También hemos hablado acerca de la complejidad de los problemas. Un problema no suele aparecer aislado, surgen los problemas como en racimo, que a su vez son síntomas de causas más profundas, las cuales no provienen exclusivamente de un mismo campo sino de tres: el psicológico, el orgánico y el ambiental. Por eso decíamos al final, que la primera consecuencia para nosotros, como padres y educadores, es lograr una actitud de calma, visión amplia de las cosas y observación atenta.

La prudencia es una actitud básica. Hay que evitar el simplismo y precipitación al hacer un diagnóstico. No dejarse dominar por el ansia de querer ver claras las cosas, sino saber dudar, detenerse a examinar varios aspectos sucesivamente, mirar las cosas con profundidad. La explicación "simple" impide la solución. A veces por mecanismos defensivos, nos evadimos de las verdaderas causas.

Veamos ahora más en detalle estas reacciones y cuáles son las estrategias básicas, de fácil uso, como de terapia familiar.

Comprensión profunda

Es la primera y quizá la más fundamental de las estrategias. Lo hemos llamado "meditación sobre el hijo dificil". Consiste en sentarse un día con calma y relajadamente a pensar en ese hijo o hija cuyo carácter o comportamiento dificil nos preocupa. En primer lugar, rehacer mentalmente la historia de este hijo/a desde sus primeros años, viendo la película de sus actitudes y comportamientos, y cómo han ido evolucionando. Frecuentemente veremos que una dificultad se ha complicando con otra. En segundo lugar, tratar de valorar sus dificultades, poniéndonos mentalmente en su vida, tal como él/ella la ha ido afrontando, e iremos cayendo en la cuenta de que los comportamientos negativos se deben a deficiencias, físicas, psíquicas o mentales. Caereinos en la cuenta de que es "victima" de condicionainientos (salud, fracasos, dificultades) de los que no es culpable. Nadie es "dificil" por gusto, sino porque no ha encontrado otra salida. Es como la evasión a la droga o delincuencia, cuando las circunstancias vitales acorralan a un adolescente sin horizontes familiares, escolares, sociales. Si yo hubiera tenido su "situación" ¿hubiera "salido" mejor?, podríamos preguntamos. No olvidemos que las causas son muy complejas.

Por cierto no vale decir, también yo a su edad tuve dificultades y las superé. No es la misma situación. La vida no se repite, y si se repite, lo hace en "espiral" no en el mismo plano; la cultura y los modos de vivir son ahora otra cosa.

El tercer punto de meditación consiste en examinar nuestras posibles "injusticias", es decir, cómo estábamos actuando en relación con sus necesidades. Eran actuaciones sin tener en cuenta quizás sus "zonas sensibles", sus heridas psicológicas, sus necesidades insatisfechas; o simplemente sin tener en cuenta su punto de partida.

Con todas estas reflexiones trataríamos de lograr que el hijo/a dificil nos llegue a caer "simpático" en el sentido profundo de la palabra. Recordemos que hasta que una persona no nos cae bien no podemos influir en ella. El humor es el arte de reírse con cariño de las cosas que uno ama. Es como la madre, que ve a su hijo dar sus primeros pasos, tambaleándose y cayéndose; esa sonrisa cariñosa significa que le hace gracia y al mismo tiempo sintoniza empáticamente con su debilidad. Y sobre todo empezar por reírse de si mismos como padres; verse ridículos, como energúmenos, tratando de forzar la vida, las situaciones, querer lograr a corto plazo lo que es biológica y psicológicamente muy lento, mientras pasamos los años "luchando enfurecidos" en vez de disfrutar de los hijos.

Con esta empatia profunda recuperaremos la aceptación incondicional, el amor sin pretensiones a priori. Frases como te quiero aunque no llegues a ser lo que sueño de ti expresan ese amor incondicional. Debemos salvar a la persona; pero ésta sólo se salva con la aceptación incondicional. El amor, con la única pretensión de que sea feliz, sin querer hacer el horóscopo concreto y diseñar el ritmo y calendario de los objetivos que ellos deben conseguir. Muchos jóvenes han logrado ser felices después de un camino tortuoso y largo, porque las personas difíciles tienen que desmadejar una larga madeja en la que están enredados.

Finalmente, en nuestra meditación trataríamos de buscar los aspectos positivos de su persona. Todo ser humano tiene algo o mucho de positivo. Observar es sobre todo captar lo positivo de las personas, captar lo negativo es demasiado fácil. Si alguien iluminó nuestra vida fue porque nos hizo ver para qué valíamos. Recomendamos hacer, por lo tanto, una lista de las cosas positivas de ese hijo/a dificil. Nos costará un esfuerzo. Porque el niño difícil nos harta e irrita, y esta irñtación nos oscurece la mente pan ver sus aspectos favorables.

Estrategia del éxito

Una vez realizada la "contemplación sobre el hijo/a dificil", le intentamos ayudar produciendo modificaciones en sus circunstancias personales o ambientales; variaciones que produzcan cambios en su entorno. Una de estas modificaciones es la estrategia del éxito, que tiene tres aspectos:

a) Observar los esfuerzos positivos que ya está haciendo o que hace de vez en cuando, y reconocérselos (es el llamado refuerzo positivo o alabanza constructiva). Se deben reforzar los hechos, los esfuerzos, no el resultado. Y alabar los hechos con la mayor inmediatez posible, cuando se producen. Valorar también el esfuerzo interior y la buena voluntad, si somos capaces de captar esto con objetividad.

b) Preparar las cosas de tal manera que le sea posible ir obteniendo algunos éxitos en aquello donde fracasa o se comporta mal. Producir pequeños éxitos para luego poder reforzarlos; acordar un plan de realizaciones asequibles que luego podamos elogiar.

c) Promover éxitos personales en otras áreas o materias en las que el niño/a tenga mayor facilidad, tales como actividades recreativas, deportivas, artísticas. En ellas descarga la agresividad, desarrolla la creatividad y encuentra satisfacción (terapia del tiempo libre). Porque los éxitos o buenas actuaciones en otras áreas son como un aire fresco que producen deseo de mejorar también en los temas difíciles.

Estrategia afectiva

Es intentar dialogar personalmente con el niño/a dificil. Toda persona dificil necesita trato personalizado, convivencia, cariño, detalles, tomarle en serio; es decir, ponerse en contacto personal de un modo cordial. No se puede realizar la recuperación de una persona difícil sin contar con el sujeto mismo, con sus sentimientos, sus actitudes, la imagen que tiene de sí mismo y de su situación actual. Y esto no es posible sin la conversación personal, de lo que hemos hablado largamente en los temas del diálogo-conversación. No se puede tratar a un niño o adolescente dificil como si fuera un objeto, trazando planes para su recuperación sin contar para nada con él.

Estrategia de salud

No hay que dar por supuesto que al chico/a no le pasa nada. Casi siempre es precisa la atención médica, el análisis riguroso de vista, oído, aparato digestivo, sistema glandular, nervioso, etc. No confiemos en cualquier revisión o diagnóstico. Ningún problema está aislado, como se dijo anterionnente y es preciso examinar cuanto antes las causas fisiológicas. Y si aparece alguna de ellas, será necesario aplicar el tratamiento adecuado. Cuántos niños difíciles, después de largos años de desesperación y malestar familiar, resulta que eran víctimas de hiper o hipofuncionamiento de glándulas endocrinas, irritaciones cerebrales, defectos de oído, cte.

Estrategia social

La aceptación y la pertenencia a un grupo es una de las necesidades básicas más importantes, que el niño y adolescente necesita satisfacer y que le preocupan mucho. Aunque se trate de un problema distinto de lo social, como la apatía en los estudios, es bueno mejorar las relaciones humanas; buscar nuevas y mejores amistades, lograr la integración en grupos nuevos a través de actividades extraescolares o complementarias. Hemos descubierto que muchas faltas de concentración en los estudios se deben a bloqueos afectivos por problemas de relación social no resueltos.

Una importante estrategia social es la de proporcionar la satisfacción de ser útil a los demás. Un niño agresivo puede encontrar verdadera satisfacción en la responsabilidad de proteger a un compañero tímido o poco sociable. La íntima satisfacción de ayudar a otro. Es importante crear en la familia una atmósfera que favorezca el ambiente de servicialidad y cooperación, donde surgen muchas ocasiones y estímulos para ser útiles a los demás.

Es interesante pedir y buscar colaboradores para la recuperación del niño dificil, en los hermanos, en los amigos del niño/a, as! como en los profesores y tutores del colegio. En este sentido se puede decir que los padres actúan como "agentes de cambio ambiental", haciendo que otras personas cambien en el modo de actuar o relacionarse con el hijo/a dificil.

Un camino lento, sin fechas finales

No esperemos cambios significativos a corto y/o medio plazo con todas estas estrategias. Incluso si acudimos a un especialista, el proceso será largo, lento, con avances y retrocesos; como la marea ascendente, que sube y baja pero que en conjunto va comiéndose la playa. A veces hay una sensación de estancamiento e incluso retroceso; el niño/a dificil está integrando en su esquema mental nuevos comportamientos y reacciones, lo cual requiere un período latente de asimilación, durante el cual no se manifiesta exteriormente ningún progreso.

La personalidad, además, ofrece resistencia y oposición al cambio. Es preciso por nuestra parte continuar firmes en nuestros planteamientos de comprensión, de estrategia del éxito, afectiva, de salud, social. Cuántas veces arrojamos la toalla cuando faltaban pocos metros para recorrer el túnel. No olvidemos que se trata de ayudar a una persona dificil a enfrentarse serenamente consigo misma, aceptándose tal como es, midiendo con realismo el alcance de sus posibilidades, mirando de frente a su defecto. Por otra parte, esta constancia es el testimonio de fidelidad que esperan de nosotros, el testimonio educativo de luchar por él y esperar más allá de la esperanza.

Muchas personas preguntan, ¿y si con todo esto no hubiera resultados? Con frecuencia la persona que pregunta esto es que no se ha decidido todavía a poner los medios, o quizá desean cambiar al niño, sin cambiar sus actitudes respecto a él, es decir, sin dejar de considerarle como un caso perdido, manteniendo actitudes de pesimismo e ironía hacia él/lla. Exigen eficacia a las estrategias sin hacer la "meditación sobre el niño dificil", de la que hablábamos antes, sin aceptarle como es y reconocer que es víctima de condicionamientos de los que no es culpable.

Por otra parte, los padres y educadores no podemos cargarnos con una responsabilidad mayor de la que somos capaces de llevar a cabo en algunos casos de chicos/as problemáticos. Recordemos que hay causas de naturaleza orgánica y psicológica muy profundas para las que hay que contar con especialistas, sin dejar de poner por nuestra parte nuestras estrategias de sencilla terapia familiar.

Todas éstas son estrategias básicas, válidas para todos los casos difíciles. Pueden no ser muy específicas pero preparan magníficamente la colaboración del chico/a en su propia recuperación y mejoran su relación de confianza con nosotros, elementos necesarios para la mejora personal. En charlas posteriores trataremos de casos dificiles más concretos y de las estrategias más apropiadas para su recuperación.

Trabajo en grupos:

Modelo para ejercitarse en analizar y plantear la recuperación de un hijo problemático

1. RECOGIDA de DATOS

Supongamos el caso de Ana María de 8 años y 1 mes, 3º de E. Primaria. Motivo de presentación del caso: Niña muy dificil de educar, por su actividad hostil e indócil. No aceptada por las compañeras. Parece rara y extraña en sus reacciones y se duda algo de su normalidad de carácter. Hemos recogido los siguientes datos:

a) Datos aportados por la tutora. Su rendimiento escolar es suficiente, aunque no brillante. Su relación con las educadoras es de desconfianza y recelo. Muy poco comunicativo. Tiene un grupo de compañeras a las que domina y conduce un poco autoritariamente; sin embargo, no es popular. Es poco dócil a las normas e instrucciones, y dificil para dejarse llevar. Parece extraordinariamente tímida, pero muy orgullosa y reconcentrada interiormente. El padre es aparentemente muy dinámico y decidido, pero dando impresión de superficialidad. La madre parece razonable y comprensiva con la niña.

b) Datos facilitados por la familia. Tiene solamente otra hermanita de tres años; con la cual se lleva bien, la cuida, etc., pero, a veces se muestra agresiva con ella. Es una niña muy poco obediente y sobre todo muy poco cariñosa. Caprichosa y dificil de contentar. Salud muy buena. Se ha intentado llevarla a veces con rigurosidad, y otras veces con condescendencia y comprensión; sin resultado en ambos casos.

e) Datos aportados por el examen psicológico. Nivel completamente normal de inteligencia; es muy probable que su capacidad sea bastante favorable, dentro de este nivel normal; de tal manera, que pueda obtener notas superiores al aprobado en todas las asignaturas. Adaptación social y familiar deficiente. Muy alta su persistencia en los propósitos o nivel de exigencias. Acepta difícilmente las limitaciones de la realidad y de las personas. Domina sus sentimientos e impulsos ante las dificultades, y canaliza la energía de su personalidad hacia el logro de sus propósitos y deseos. Se adapta dificilinente a los gustos de los demás. Poco afectuosa con sus padres. Parece que se distancia de ellos, en parte por temor, y en parte por despecho. Tiene una hostilidad latente que le impide aceptar las normas de otros. Su sociabilidad es insuficiente, por ser autoritaria y dominante.

2. ANÁLISIS de DATOS

Después de una lectura atenta de los datos anteriores, es necesario hacer un análisis del caso, ordenando los datos más sig»iflcativos en cuatro apartados:

A) Aspectos fisiológicos (deficiencias que pueden afectar a sus problemas).

B) Aspectos psicológicos (modo de ser, reacciones, rasgos de carácter, etc. problemáticos).

Aspectos del ambiente familiar (negativos o insatisfactorios en cuanto a exigencia, trato, afecto, de padres o hermanos).

Aspectos del ambiente escolar (problemas académicos o de relación con profesores, compañeros ... ).

(En el caso de Escuela de Padres, este análisis puede hacerse en pequeños grupos de 3 ó 4 personas, durante 5-10 minutos)

3. REFLEXIÓN e HIPÓTESIS sobre los DATOS

A la vista de estos datos ordenados, conviene reflexionar sobre ellos. Tratar de ver, con sentido común, cómo unos datos pueden influir en otros, por ejemplo si ciertos factores fisiológicos han influido en actitudes o hábitos; o si un fracaso en un aspecto puede haber contribuido al fracaso en otro. Es preferible mantenerse a nivel de hipótesis posibles sin confirmar aún. Y por supuesto evitar juicios de valor o descalificaciones personales.

(En el caso de Escuela de Padres, este análisis puede hacerse también en pequeños grupos de 3 ó 4 personas).

4. PLAN INICIAL de RECUPERACIÓN

Finalmente, habrá que hacer un primer diseño, muy provisional, de un plan de recuperación o de ayuda al chico/a en cuestión. Es decir, qué tres o cuatro estrategias, acciones o decisiones, habría que empezar a poner en práctica para que pueda mejorar la situación del chico/a. Pero téngase en cuenta que no se puede hacer un plan definitivo sin haber entrado en contacto con dicho chico/a, oír lo que él dice de sí mismo, captar el sentimiento de la situación, etc. Aquí es muy importante tener en cuenta lo dicho en charlas anteriores sobre la conversación para clarificar un problema.

En el ejemplo anterior de Ana María, el proyecto de plan de recuperación podría ser el siguiente:

a) En este caso es muy importante la actuación con los padres de la niña. Estos deberán esforzarse por recuperar o suscitar el afecto personal de la niña, para que ésta llegue a obedecer y aceptar la disciplina familiar por simpatía afectiva. Sin embargo, no deben de acceder a caprichos y terquedades, siendo firmes en la exigencia de actitudes y comportamientos correctos. Por otra parte, hay que ser suave en las formas dado su temperamento fuerte y agresividad latente.

b) A su vez, las profesoras en el Colegio podrían contribuir a su integración social, ayudándola a realizar con gusto actos de servicio a los demás, haciéndola ver que las otras niñas estarán más contentas con ella, si es más "democrática" y menos autoritaria en la organización de juegos y diversiones. Conviene que traten de tener buenas relaciones personales con ella para lograr de este modo un mayor rendimiento escolar.

e) En general tanto los padres como las educadoras tienen que tener en cuenta que es una niña muy dificil en el aspecto de educabilidad, y por tanto, se necesita una gran dosis de paciencia y perseveración en la aplicación de estos consejos.

(En la Escuela de Padres, este plan de recuperación puede hacerse primero, en pequeños grupos; y a continuación tratar de dialogar sobre ello y consensuar un plan de todo el grupo, con ayuda del Moderador).