¿Educamos sin manipulación?

Por Fernando de la Puente
Revista Padres y Maestros, No. 292, mayo de 2005

Los poco asertivos son manipulables

Asertividad consiste en ser capaz de plantear y defender unas razones, una reclamación, una postura, desde una actitud de confianza en sí mismo. Ser asertivo, o socialmente competente, no significa ser ingenioso, sociable o encantador, sino ser capaz de afirmar y defender sus opiniones.

Ser asertivo es necesario para defenderse de la manipulación.

Los manipuladores intentan:

¿Cómo saber si tu hijo es poco asertivo?

Suelen ser los mismos indicios del niño tímido e inseguro. En la charla en la que tratamos este tema, veíamos las características y sus causas. Las tres características más importantes del niño no asertivo son: la falta de tenacidad, la hipersensibilidad ante la crítica y el miedo a que lo descubran en un fallo. Todos sentimos algo de esto, pero en el niño/a no asertivo/a estos rasgos están muy acentuados y los podemos detectar observando sus reacciones en la vida ordinaria.

Tácticas para defenderse de la manipulación

A) Los seis consejos
En primer lugar, recordamos brevemente los seis consejos que se deducen de los derechos asertivos, vistos en la charla anterior:

B) La libre información o autorrevelación

Es un conocido recurso de conversación: lo que la gente comunica gratuitamente cuando hablas con ellos. Si me preguntan ¿vives aquí?, y yo me limito a responder con un monosílabo, no he dado ninguna información extra. Pero si contesto "no, antes vivía aquí, pero el año pasado me cambié a Valencia con mi mujer, mis tres hijos y un perrito pequinés, porque a todos nos encanta vivir junto al mar"; he dado una abundante información gratuita. La autorrevelación supone comunicar también actitudes y sentimientos.

Es bueno practicar la libre información o autorrevelación para romper el bloqueo del silencio y excesivo retraimiento. Según los autores, éste es también un primer paso para que el niño/a sea después capaz de ser asertivo. Dando libre información se toma la iniciativa y no se está a expensas del interrogatorio del otro, como se ve en este ejemplo.

Niño 1: Hola
Niño 2 (tímido): Hola
Niño 1: Mira, qué balón más bueno tengo. Me lo compró mi papá. ¿ Te gusta?
Niño 2: Sí.
Niño 1: Y para jugar en un campo de hierba grande, no te lo imaginas, bota estupendamente. ¿ Tú tienes un balón?
Niño 2: En casa.
Niño 1: Pero papá no me deja que lo lleve al parque de..., hay muchos chicos mayores allí y pueden quitármelo.

C) El disco rayado

Es el recurso de responder una y otra vez 10 mismo, como si fuéramos un disco rayado, hasta que el manipulador se convenza de que no tiene nada que hacer. Hay niños tímidos que, poco a poco, logran ser asertivos y manifestar sus deseos con gran firmeza.

Niña: Le pedí un bocadillo de jamón sin tomate y usted me lo ha dado con tomate.
Camarera: Me lo pediste completo.
Niña (pasando al tú): Dices que te lo pedí completo pero yo te lo pedí sin tomate y quiero que me lo cambies.
Camarera: No se puede cambiar el pedido cuando ya se ha entregado.
Niña: Crees que yo te lo pedí completo, pero yo te lo pedí sin tomate, y quiero que me lo cambies.
Camarera: ¿Me estás diciendo que soy mentirosa?
Niña (sin caer en la trampa): Lo único que estoy diciendo es que yo te lo pedí sin tomate y quiero que me lo cambies.
Camarera (volviéndose a quienes preparan los bocadillos): ¡Dame un bocadillo sin tomate, a ver si esta chica me deja en paz!

D) El compromiso viable
Es conseguir que dos personas logren al menos parte de lo que quieren. El compromiso deja intacto el respeto por sí mismo. No se trata, por ejemplo, de llegar al compromiso de que alguien se puede burlar de mí los lunes, miércoles y viernes, en vez de todos los días. No es perder la asertividad, sino saber que no hay por qué ganar en todas las discusiones. Podemos sentimos más cómodos llegando a un acuerdo y cediendo en parte.

¿ Cómo se manipula en la familia y en la sociedad?
De la observación de la realidad y de las conversaciones de grupos de la Escuela de Padres, se deduce rotundamente que existen varios tipos de manipulación:

A) La televisión y los medios
Presentan actitudes y comportamientos que parecen normales, naturales, pero son inmorales o equivocados. Se trata de hacer creer que los cambios sociales convierten en normal lo que hace poco era anormal. La televisión manipula en la elección de juguetes y en el comportamiento de los jóvenes a través de las series (Ana y los 7, Los Serrano, Hospital Central, ...). Según los medios es más feliz el que más tiene, haces el ridículo si no sigues sus sugerencias.

B) Los amigos y el grupo
Por miedo a sentirse excluidos, "marginados", y la ansiedad que esto les produce, dicen y hacen lo que no piensan. ¿Por qué voy a sacar buenas notas si luego me llaman "nerd"? A un chico le presionan sus amigos para que no vaya con una niña determinada; si va con ella el grupo no le habla. Hacer sentirse culpable por no ir a tal discoteca, por no usar tales marcas, etc., son cosas muy frecuentes. Ya desde los 9 años, muchos niños no son capaces de tomar decisiones ante el grupo de compañeros.

C) Los padres
a) Manipulamos montando broncas cuando no hacen lo que queremos. Provocamos el miedo, "se va a enfadar papá". Les hacemos sentir culpables, en vez de censurar sencillamente lo que hacen y hacerles enmendar sus actos.
b) Damos razones falsas cuando queremos que dejen una amistad que no les conviene. ¿Acaso no podemos decirles por qué no nos gustan sus amigos? Podemos decir la verdad sin manipulación, y que sepan nuestro modo de ver a esos amigos. A no ser que nos avergoncemos de "nuestra verdad" (razones de clasismo o exclusivismo).
c) Utilizamos chantajes afectivo s amargos, "¿cómo es posible que te portes tan mal cuando me estoy entregando a ti todo lo que puedo?, me haces sentir fatal". Hay que transmitir que son ellos los que me preocupan porque su mal comportamiento significa algo negativo para ellos. Eso es lo que hay que transmitir, y no el que tengan pena de nosotros.
d) Manipulamos porque mandar está mal visto, no nos atrevemos a hacerlo, y al mismo tiempo queremos darles lo mejor. Porque hagan lo que es su obligación mínima les manipulamos con premios y promesas materiales.
e) Pretendemos que se porten bien sólo para satisfacernos. El premio afectivo es bueno a veces, y es el origen de la creación de hábitos en niños pequeños. Pero hay que ir pasando a enseñar por qué es bueno actuar de tal manera, cuáles son las razones y satisfacciones. Aunque en algunos momentos críticos se les puede decir "flate de mí, sabes que te lo digo por tu bien; para mí es más cómodo decirte que sÍ, que me dejes en paz ".

Lo malo de todo esto es que hay niños que se sienten cómodos siendo manipulados. Les hace fáciles las cosas. Les evita pensar y decidir.

D) Los hijos nos manipulan
Madres que hacen de taxistas todo el fin de semana por la intensa vida social de los pequeños. Niños que desafían constantemente el cumplimiento de las reglas, "por qué no me dejas oo. " "es que a los demás sus padres oo. ", para obligar a los padres a ceder. Las niñas, por cierto, manipulan de una forma más sutil.

Consecuencias de ser educados con manipulación

Estar inmersos en la manipulación social y familiar tiene consecuencias:
1) A base de sentirse culpable o estúpido cuando desobedece, se comportará de la misma manera con sus amigos.

2) Si la familia y la televisión le manipulan, otros también podrán manipularle. Nuestra manipulación es buena y encaminada a protegerle, pero otros no tendrán la misma intención. Hay niños que apenas advierten que están jugando emocionalmente con ellos.

3) Si manipulas a tu hijo, él te manipulará a ti tan pronto como llegue a la adolescencia y se espabile. Los chicos, sobre todos las chicas, son escurridizos como anguilas para usar manipulaciones que tú mismo le has enseñado.

¿Educar es manipular?

Toda educación lleva consigo un deseo de influir en una dirección determinada a los hijos o alumnos: la formación integral de la persona, la transmisión de valores y actitudes. Para ello utilizamos las estrategias fundamentales: el ejemplo, la palabra y la experiencia. El ejemplo, tratando de actuar coherentemente, porque una imagen vale más que mil palabras. La palabra, que motiva los valores y conductas que nos parecen correctos. La experiencia de que, actuando correctamente, se encuentra uno bien, es satisfactorio, produce sentido de la vida.

Toda educación lleva consigo un cierto liderazgo. No se debe perder la iniciativa. Si yo no tengo un mínimo liderazgo, serán ellos quienes pongan las reglas del juego, las normas y el estilo. Los padres no pueden ser solamente una oferta de servicios, ni una ONG de satisfacer necesidades. Una madre dijo "no sé cómo ha sido, pero he perdido toda la autoridad. Ellos deciden cuándo se portan bien o mal". En realidad no había perdido la autoridad. Más bien nunca la tuvo, pues nunca se planteó su responsabilidad como madre, sino como dispensadora de servicios. Pero todos somos capaces de tener objetivos, buscar medios y establecer las reglas de juego.

Ahora bien, todo esto se puede hacer sin manipular, con unas condiciones:

A) Honestidad. Actuar con recta intención. Quiero su bien y no mi comodidad, manía, o quedar bien ante los demás.

B) Esfuerzo. Para discernir buscando la verdad y no mi verdad. ¿Cuál es el bien para mi hijo? ¿El bien que me venden otros? ¿Mis temores o angustias? ¿Mis criterios no discernido s ni criticados? Todo esto supone una apertura mental, un salir de sí mismo y buscar lo más objetivo.

C) Nuestra formación permanente. Necesito buscar informaciones y no quedarme en mis cortos puntos de vista; clarificar por qué es bueno actuar de tal manera, cómo se puede razonar hoy. Es preciso informarse, pensar, dialogar con otros. Para educar sin manipulación hay que estar preparados y no improvisar bajo el efecto de nuestras emociones, miedos o instintos básicos.

El niño no manipulable, ¿es más difícil de manejar?

Si enseñas a tu hijo a ser asertivo y no manipulable, puedes sospechar que luego él intentará usar su asertividad para tomarte el pelo. En realidad no buscamos que sean "fáciles de manejar", sino que sean adultos responsables.

La asertividad no significa que tú dejes de ser un padre con autoridad, ni que padres e hijos dejen de respetarse y tratarse con dignidad. Los hijos desobedientes suelen provenir de padres que no mandan a sus hijos lisa y llanamente lo que quieren; o no aplican convenientemente las consecuencias de los actos; o les dan libertades excesivas antes de tiempo; o sencillamente no luchan, se rinden ante sus pretensiones. (Veremos en próxima charla cómo educar progresivamente la libertad ayuda a educar sin manipulación).

Trabajo en grupos

En relación con el tema de "motivar con la verdad" y sin manipulación:

1 - ¿Qué les decimos cuando intentamos motivarles o persuadirles de ideas, actitudes y comportamientos que a nosotros nos parecen positivos?
(Pensar en cosas de nuestra "lucha diaria" con ellos, tales como el orden y cuidado de las cosas, el trabajo escolar serio y constante, el evitar ciertas amistades, las horas de llegada por la noche, el tema del alcohol, las drogas, las relaciones sexuales, u otras que nos parezcan más importantes o urgentes)

Escojamos un tema más relacionado con la edad de nuestros hijos y pensemos unos minutos en las formulaciones que utilizamos para motivar.

2 - Hacer una puesta en común y dialogar un poco acerca de estas cuestiones:
¿ Qué formulaciones nos parece que van más al fondo del tema y que comunican criterios morales o de valores humanos?
¿ Cuáles son las que se limitan a advertir de los peligros o riesgos?
¿Qué formulaciones entienden ellos mejor, aun que no les gusten?

3 - ¿Cómo reaccionan ellos cuando alguna vez les hemos motivado las cosas de esta manera?
No hay que desanimarse; ya sabemos que a los adolescentes no les gusta reconocer que tenemos razón. A veces más adelante lo reconocen. ¿Cuál es tu experiencia sobre esto?