Los trabajos y las tareas escolares

Por el H. Luis A. Dávalos Valadés

He escuchado en varias ocasiones preguntas relacionadas con los trabajos y tareas escolares. Muchas de estas preguntas cuestionan su finalidad y utilidad, porque al no encontrarlas afirman que no deberían asignárselos a los alumnos.

Sin embargo, ambos, los trabajos y las tareas escolares, tienen varias ventajas. En seguida haré algunos comentarios sobre estas ventajas.

Ventajas de los trabajos y tareas escolares

1. Reflejan la naturaleza y calidad de las asignaciones escolares que los profesores dan a los alumnos.

Es cierto que en muchos trabajos y/o tareas escolares encontramos simples actividades que no aportan algo al aprendizaje de los alumnos. Quizá sólo sea una obligación que los docentes tienen de mantener ocupados a los alumnos en clase o fuera del horario escolar.

Los trabajos y/o las tareas están referidas a contenidos específicos del currículum. Se presentan como actividades de refuerzo o de ejercitación de los conocimientos, las habilidades o las actitudes que se pretende sean adquiridos por el estudiante.

Además, muestran los niveles de destreza o profundidad que los maestros buscan desarrollar en sus alumnos al proponerlos como actividad personal.

2. Muestran la calidad del trabajo del alumno.

El nivel de desempeño de un alumno, en los diferentes conocimientos (declarativo, procedimental o actitudinal), pueden determinarse en los trabajos/tareas que realizan. Los trabajos/tareas de los alumnos son indicadores del nivel en el que los alumnos se desempeñan, del nivel de dominio de los aprendizajes realizados: "qué pueden hacer con lo que saben".

3. Permiten dar información correctiva a los alumnos.

A través de los trabajos y/o las tareas escolares, los docentes pueden darse cuenta de las dificultades o deficiencias de los alumnos en sus aprendizajes y brindarles la corrección necesaria para mejorar su desempeño.

Los alumnos persisten en sus aprendizajes erróneos o su comprensión inadecuada de los contenidos, generando conocimientos incorrectos, cuando no se les informa sobre las deficiencias de tales aprendizajes. Una asistencia adecuada en desempeños incorrectos ayudará a obtener mejores aprendizajes y al desarrollo correcto de las habilidades.

Un ejemplo de ello son las observaciones que un maestro de piano hace al ejecutante sobre la posición incorrecta de las manos o sobre la inadecuada digitación de las teclas, o sobre la velocidad de su ejecución. Todo ello irá contribuyendo a lograr el virtuosismo en la ejecución.

4. Exhiben el nivel y la calidad de los aprendizajes propuestos por el docente al estudiante.

Los trabajos y las tareas deben exigir del alumno el nivel de desempeño que el profesor propone en sus objetivos de aprendizaje y que han sido ejercitados en la clase. Además, los contenidos y las habilidades deben reflejar su validez y utilidad para el logro de las metas de los alumnos.

Con frecuencia los trabajos y tareas escolares presentan inadecuaciones con respecto a los objetivos de aprendizaje y los contenidos mismos. Es decir, lo que los trabajos y/o tareas pretenden ejercitar o desarrollar son incongruentes con el nivel de desempeño propuesto en las metas y los contenidos que se manejan en ellos (los trabajos y las tareas) no siempre están cubiertos del todo.

Cuando los trabajos asignados superan las posibilidades de desempeño individual los alumnos tienden a desalentarse por no lograr realizarlos. Hay alumnos que por carecer de los conocimientos o las habilidades necesarios emplean más tiempo del necesario en realizar sus asignaciones escolares.

5. Reflejan los objetivos de aprendizaje pretendidos por los maestros.

Ya he comentado anteriormente que los trabajos y tareas escolares señalan los objetivos pretendidos por los maestros. Indican el tipo de conocimiento que se pretende potenciar: declarativo, procedimental o actitudinal.

Evaluar la eficacia de trabajos y tareas escolares

Para evaluar los resultados obtenidos de utilizar trabajos y tareas como indicadores del desempeño y aprendizaje de los alumnos, necesitamos tomar en cuenta las siguientes escalas descriptivas:

1. Tipo de asignación

El docente debe especificar con claridad qué tipo de trabajo o tarea espera que el alumno realice. Los criterios de realización y las especificaciones del trabajo deben ser muy claros para que el alumno pueda realizar con éxito sus asignaciones.

2. Tipo de conocimiento utilizado.

Determinar qué tipo de conocimiento se pretende adquirir o desarrollar. Cuando los maestros tienen identificado el conocimiento que los alumnos deben adquirir y éstos están informados acerca de ellos, el desempeño en sus trabajos tiende a mejorar.

3. Tipo de respuesta del alumno.

Señalar qué nivel de respuesta se espera del alumno. Las características y requisitos claros son factores importantes para el buen desempeño del alumno. La puntualidad en la entrega, la calidad del trabajo mismo, los contenidos señalados, son elementos a tenerse en cuenta al valorar la respuesta del alumno.

4. Tipo de opciones dadas al alumno.

El alumno debe conocer qué alternativas tiene al realizar un trabajo o tarea escolar. Tanto en el aspecto de presentación, como de extensión y profundidad de los contenidos. En ocasiones el trabajo o la tarea que se solicita puede recibirse en calidad de "borrador" para que se pueda dar "información correctiva" y el alumno mejore la calidad y nivel de su trabajo.

5. Tipo de información correctiva proporcionada.

La calidad de los trabajos y tareas escolares dependen en gran parte de las recomendaciones de mejora que el alumno reciba con relación a sus trabajos y/o tareas escolares.

Escalas evaluativas para los trabajos y tareas

Las escalas evaluativas que pueden utilizarse para la calificación y evaluación de los trabajos y tareas están establecidas sobre 4 puntos, y se explican así:

a) Demandas cognitivas del trabajo o tarea.

Qué conocimientos y qué tipo de los mismos se solicita(n) en los trabajos.

b) Claridad de la graduación.

Qué nivel de desempeño se solicita y qué grado de profundidad o extensión de contenidos se incluyen para realizarlo.

c) Alineamiento del trabajo con las metas de aprendizaje.

Qué congruencia tienen los contenidos y habilidades solicitados en los trabajos con las metas de aprendizaje propuestas en el desarrollo del programa.

d) Calidad total de la tarea.

Qué características debe reunir para definir la calidad esperada: orden, puntualidad, limpieza, exactitud de contenidos, realización, presentación, etc. Y la ponderación de estas características.

Establecer modelos con estándares definidos con los cuales se comparan los trabajos realizados por los alumnos.

Tabla de valoración de los trabajos y tareas escolares.

A continuación, y tomando en cuenta lo explicado anteriormente he diseñado esta tabla de valoración de los trabajos y tareas escolares:

ASPECTOS A EVALUAR

Nunca

A veces

Frecuentemente

Siempre

1. Reflejan la naturaleza y calidad de las asignaciones escolares que los profesores dan a los alumnos.

       

2. Muestran la calidad del trabajo del alumno.

       

3. Permiten dar información correctiva a los alumnos.

       

4. Exhiben el nivel y la calidad de los aprendizajes propuestos por el docente al estudiante.

       

5. Reflejan los objetivos de aprendizaje pretendidos por los maestros.

       

6. Constituyen indicadores del desempeño del alumno.