Educar en el respeto
Revista Religión y Escuela, No. 139, Abril de 2000
Una característica del ser humano es su sociabilidad, estamos obligados a convivir con otros. El respeto a los demás es la primera condición para establecer las bases de una convivencia pacífica auténtica.
Sin duda alguna, la palabra Arespeto@ es una de las más presentes en la vida escolar. Desde muy pequeños se nos dice que hay que respetar las cosas, los horarios, las normas, el entorno, a uno mismo y sobre todo, que hay que respetar a los demás. A veces damos por hecho que todo el mundo entiende lo que significa respetar, pero a juzgar por el comportamiento de muchos chicos y chicas (y también el de muchos adultos), no sería una pérdida de tiempo realizar algunas actividades específicas para reflexionar sobre qué actitudes y comportamientos son los más adecuados para construir una convivencia basada en el respeto.
El punto de partida es la dignidad de la persona.
El respeto comienza con la consideración del otro como alguien valioso en sí mismo y con los mismos derechos. Reconocer en los demás su dignidad como personas y no dejar espacio a las manifestaciones discriminatorias, supone el inicio de un largo camino cuya meta es la construcción de una sociedad más justa.
Es conveniente señalar que en ocasiones se confunde el respeto con otras actitudes que poco o nada tienen que ver con él:
EL RESPETO NO ES....
* indiferencia, la indiferencia implica ausencia de sentimientos; no valora a la otra persona como igual, muchas veces ni siquiera valora al otro.
* omisión, el respeto es activo, intenta construir desde la acogida, la aceptación y el diálogo, pero a veces nos escudamos en el Ayo no puedo hacer nada@.
* intimidación, porque con frecuencia se oculta el sentimiento de miedo con el de respeto, pero con la intimidación difícilmente se construye la paz.
Cualquier sociedad y grupo precisan de un conjunto de reglas. Sin embargo, una convivencia pacífica no se consigue sólo con el cumplimiento de dichas normas o leyes. El respeto requiere, par que sea auténtico, de unas condiciones que lo caracterizan e identifican:
* Ha de ser sincero, pues en su vivencia no cabe la hipocresía.
* Debe surgir libremente, un respeto impuesto acaba por rebelarse.
* Nace espontáneamente, sin la necesidad de grandes reflexiones teóricas.
* Busca el diálogo, pues la cerrazón y la sinrazón sólo conducen al conflicto.
La escuela ofrece un marco ideal para aprender este valor. Pero también puede ser el lugar perfecto para que se den modelos de conducta que impidan el desarrollo del respeto y la tolerancia. Algunas de las actitudes que entrañan mayores dificultades en este sentido, y que es bueno que sepamos detectar y corregir a tiempo, son: la envidia, el miedo, la inseguridad, la soberbia, la falta de autoestima, los autoritarismos. Superar estas actitudes y transformarlas en otras más positivas y solidarias no es fácil, pero debemos confiar en nuestra tarea educadora, con la seguridad de que tantos esfuerzos y recursos no caerán en saco roto.
Educación Primaria
LA COMUNIDAD DE VECINOS
Para realizar esta dinámica es necesario dividir la clase en diez grupos de cuatro o cinco alumnos/as cada uno. A cada grupo se le entrega una ficha en la que figure el siguiente supuesto:
A
Terminada la construcción de un bloque de diez viviendas, los nuevos propietarios acuerdan tener una primera reunión de toda la comunidad de vecinos, con el único fin de conocerse y establecer entre todos unas normas basadas en el respeto, que favorezcan una convivencia pacífica y cordial para el buen funcionamiento de la comunidad.@Propietarios
11 A Una pareja sin niños
11 B Una señora mayor con dos perros
21 A Una joven rockera
21 B Un ciego y su hija
31 A Una familia con tres niños pequeños
31 B Un pianista
41 A Una familia gitana
41 B Cuatro estudiantes universitarios
51 A Un abuelo bastante sordo
51 B Andrés, un vigilante nocturno.
Después se explica a los alumnos/as que cada grupo va a ocupar un piso (el reparto de las viviendas es mejor hacerlo al azar) y que deben intentar Ahacerse pasar@ por su propietario en la reunión de la comunidad de vecinos, por lo que cada grupo-propietario deberá acudir con una lista de al menos diez cosas que está dispuesto/a a hacer, para favorecer una buena convivencia en la vecindad basada en el respeto. Es importante recordar a cada grupo, antes de elaborar la lista, que deben imaginar cómo se comportaría, que pensaría, qué costumbres tendría, qué actitud tomaría, etc., el propietario que les ha tocado.
Una vez terminado el trabajo en grupo (máximo 20 minutos), se elige un portavoz de cada uno y se procede a realizar la reunión de la comunidad de vecinos, poniendo en común las listas elaboradas. Una vez realizada la reunión de la comunidad de vecinos elaboran una lista única entre todos los propietarios en la que aparezcan las normas de respeto para toda la comunidad.
Tas la puesta en común, el profesor/a invita a los alumnos a comentar si ellos/as tienen vecinos parecidos a alguno de los modelos propuestos, para ver las actitudes y el trato muto entre esos vecinos y el resto de la comunidad.
Educación Secundaria
EL INTERCAMBIO DE VASOS
Objetivos
Tomar conciencia de quiénes son los alumnos/as más valorados por saber respetar a los demás.
Dialogar sobre situaciones concretas referidas a la vivencia de este valor, y sus consecuencias ene l grupo.
Desarrollo
La dinámica tiene dos momentos diferenciados.
A) MOTIVACION
Se inicia la actividad con un diálogo sobre lo que entendemos por Arespetar a los demás@. Para ello, se pide a los alumnos que comenten las siguientes afirmaciones, y añadan otras:
Respetamos a los demás cuando...
llamamos a los compañeros por su nombre y no por el mote.
escuchamos sin interrumpir.
no empujamos por los pasillos.
sabemos guardar un secreto.
valoramos la forma de ser de cada uno.
B) INTERCAMBIO DE VASOS
E profesor/a invita a los alumnos/as a comprobar cómo se vive este valor en el grupo. Primero indica que se coloquen de pie formando un círculo; después dará a cada uno cinco vasos de plástico. Entonces les explica que deben entregar esos cinco vacos, siguiendo unas reglas, a los compañeros/as que muestran un mayor respeto hacia los demás. No se trata de una votación, sino de una toma de conciencia sobre quiénes actúan habitualmente respetando a los otros. Conviene dejar un tiempo para que ada uno/a piense a quién va a entregar sus vasos, y por qué.
Las normas del intercambio son:
Ha de hacerse en silencio absoluto.
Nadie puede pedir que le den algún vaso.
Hay que repartir los cinco vasos.
Se pueden entregar más de un vaso a la misma persona (incluso todos)
Terminado el intercambio, se da paso a un diálogo sobre la experiencia vivida. Algunas cuestiones que pueden ayudar son:
)Cómo te has sentido al recibir vasos?
)Te ha costado decidir a quién se los dabas?
)Por quién te has decidido, y por qué?
)Cómo podemos ayudarnos para respetarnos más los unos a los otros?
