LA NUEVA
EVANGELIZACIÓN
EN LA ESCUELA MARISTA
Por el H. Luis Luna González
El Papa nos dice: ¡Siéntanse responsables de difundir la luz que han recibido!
Para el tercer milenio el Papa Juan Pablo II se sacó de la manga, como es su costumbre, algo realmente notable. El Papa quiere un cambio importante en la evangelización. Nos ofrece un nuevo proyecto para toda la Iglesia. Lo llamó la Nueva Evangelización.
El Papa quiere que esta evangelización sea:
- NUEVA EN SU ARDOR - NUEVA EN SU EXPRESIÓN - NUEVA EN SUS MÉTODOS
En sus escritos y en sus homilías, él insiste siempre en que todos los cristianos nos lancemos denodadamente a promover la Nueva Evangelización. En todos los discursos de su última visita a México insistió a tiempo y a destiempo. Y nos involucra a todos.
Los anhelos del Papa nos llegan muy de cerca a los maestros maristas. Es importante conocerlos a fondo, para entusiasmarse por ellos y cambiar si es necesario.
Dando por sentado que la escuela es un lugar óptimo para la evangelización, hay una razón más para estudiar con empeño esta Nueva Evangelización y llevarla al aula. El Papa dice: El mundo de la educación es el campo óptimo para promover la inculturación del Evangelio.
La escuela marista adopta con gran empeño los cambios necesarios para poner en práctica la Nueva Evangelización que tanto quiere el Papa y tanto necesita la Iglesia..
CARACTERÍSTICAS DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN
El Papa habla de una evangelización nueva en su ardor.
Las palabras comunican o nó, pero el testimonio sí comunica. Un evangelizador convencido, dinámico, encuentra mil maneras nuevas, interesantes, de presentar el Mensaje. El ejemplo arrastra, contagia.
Los primeros cristianos descubrían la maravilla del Evangelio, lo estudiaban todos los días, durante tres o cuatro años, se bautizaban, e inmediatamente se ponían a evangelizar con tal empeño que en dos siglos había ya más de doscientos obispados diseminados por Palestina, Siria, Italia, Francia y España. Esos convertidos sí que tenían mucho qué decir de Jesucristo, y eso con un ardor que convencía a los paganos.
El Espíritu Santo estaba con ellos y todos respondían con una entrega total, a pesar de las persecuciones. Júpiter y Venus se tuvieron que ir a descansar. El Señor Jesús se había apoderado de las mentes y de los corazones por contagio. De eso hace casi dos mil años.
El Espíritu Santo actuaba en los misioneros y en los oyentes. Ponía palabras en la boca de los apóstoles, y al mismo tiempo movía los corazones de los oyentes, los impelía a la conversión.
Y es el mismo Espíritu el que está con nosotros en la víspera del tercer milenio. Es el mismo Padre Celestial interesadísimo en que se conozca a su Hijo y su Plan de salvarnos. Jesús nos envió a convertir a todos porque los quiere salvar a todos. Él mismo está a nuestro lado. Él nos ha prometido: "Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo". Mt 28,20
El Papa se entusiasma cuando proclama: La luz de Cristo brilla. No dejemos apagar esa luz maravillosa. Que los cristianos llevemos esa luz a todos los rincones del mundo.
Si estamos seguros de esto, y además completamente encendidos con el ardor que pide el Papa, nuestra evangelización será estupenda, nuestras clases vibrarán con el amor a Cristo. Estaremos formando, como quería Marcelino, buenos cristianos y virtuosos ciudadanos.
El Papa quiere una evangelización que sea nueva en su expresión.
El Mensaje Cristiano es intocable, es Cristo. Nada se le puede añadir ni quitar. Pero la forma de expresarlo sí se transforma con los tiempos y las culturas.
Esta evangelización es nueva en cuanto que se empeña en una presentación profunda de Cristo, del Padre, del Espíritu, de María, de la salvación, y de la Iglesia como camino de salvación. Es lo mismo de siempre, pero expresado con nuevo ardor, con palabras y formas nuevas, de acuerdo a la madurez que los cristianos tienen ahora. La Nueva Evangelización es algo muy serio, e importante, muy de tenerse en cuenta.
Por otra parte, los alumnos se consideran cristianos. A pesar de que en la preparatoria, a veces se dedica más tiempo a estudiar a Kant, a Hegel, o a Marx que a Jesucristo. ¡Qué incongruencia!
Pero ¡cuidado! Si no conocen bien a Cristo, si no vibran con Él, si no lo aman, si sólo tienen un barniz de cristianismo, no se pueden llamar cristianos. Ese conocimiento superficial de Cristo, no lleva a motivaciones profundas que influyan sólidamente en la vida.
La deducción es clara: antes de impartir otros conocimientos catequísticos generales, es absolutamente indispensable que los niños y jóvenes conozcan y amen a Cristo.
QUE NO NOS VAYAMOS A CONTENTAR CON UNA SIMPLE INFORMACIÓN.
Que conozcan y amen a CRISTO.
Al Papa no se le caía de los labios el nombre de Jesús. Nos dice: Para el cristiano, el conocer y amar a Cristo es definitivo. Y añade: Es urgente convertir el corazón a Cristo.
Que los jóvenes estén formados de tal manera que asuman el reto de abrir la mente y el corazón de la humanidad a la novedad de Cristo, a la gratuidad de Dios. Y que el mundo que un día se les confiará, esté orientado hacia Dios.
Los niños y los jóvenes de nuestras escuelas conocen algo de Cristo, sí, pero las nociones que tienen de Él son a veces imprecisas e incompletas. En toda su vida no han tenido la oportunidad de rozarse con un estudio serio de Jesús. No lo conocen y claro... no se puede amar lo que no se conoce.
El conocimiento amoroso de Cristo implicaría, entre otras cosas saber que:
- Jesús es el Hijo de Dios - Fue enviado al mundo por el Padre, porque nos ama mucho. - Se encarnó por obra del Espíritu Santo y se hizo hombre. - Nació de María Virgen. - Durante treinta años en Nazaret trabajó con sus manos para ganarse el pan. - Estableció el Reino de Dios.
- Jesús es el Mesías. - En Él y por Él se cumplieron todas las profecías. - Realizó milagros, como signos de su misión. - Curó a los enfermos. - Resucitó muertos. - Es Redentor: redimió con el sacrificio de
de su sangre a los hombres. - Jesús selló la Alianza nueva y eterna. - Fundó una Iglesia con Pedro y sus apóstoles. - Instituyó los sacramentos. - Jesús nos mandó celebrar la Eucaristía.
- Jesús reveló al Padre y al Espíritu Santo. Así sabemos que Dios es Trino y Uno.
- Mostró gran amor a los niños. - Prefirió a los necesitados.
- Nos envió a hacer discípulos suyos
- Jesús murió por nuestros pecados y resucitó para nuestra salvación.
Es preciso conocerlo a Él, escuchar sus palabras, vibrar con sus obras, amarlo, vivir su vida: S. Pablo nos afirma: Para mí, vivir es Cristo. Flp 1,21
Es importante DAR A CONOCER AL PADRE, para que lo amen.
En su visita a México el Papa presentó sólo dos puntos de la Nueva Evangelización. Nos habló de Cristo y de la civilización del amor. Pero también nos manifestó al Padre y al Espíritu Santo. Nos dice: Dios, que es en Sí mismo el misterio insondable de la vida; Dios, que es Padre y se refleja a Sí mismo desde la eternidad en el Hijo, consustancial a El, Dios que es unidad del Padre y del Hijo en el flujo del amor eterno, que es el Espíritu Santo. Ese Dios ha entrado en la historia del hombre haciéndolo hijo suyo.
Es indispensable que conozcan más, mucho más al Padre. La imagen de Dios que tienen los pequeños y a veces también los jóvenes es la que se forja en la familia, en la misa del domingo en la parroquia. Ellos no pueden tener otra. Para ellos es el "Dios de mis padres". Pero ese Dios es un poco abstracto, lejano. Es difícil relacionarse con Él, hablar con Él.
No se suele conocer a Dios como se debería.
La labor de la escuela es abonar y regar cada planta, ayudarla a crecer y madurar para que el Dios familiar se vaya convirtiendo en "mi Dios", con características absolutamente propias de cada persona, distintas para cada uno.
Llega la juventud: La fe maduró, el árbol ya echó sólidas raíces. La cosecha es rica y abundante. El testimonio y la misión se anuncian sólidos, la familia aportó lo suyo, la escuela, o grupo parroquial. El Dios de la familia es ya "mi Dios". Esa es la Nueva Evangelización.
Importa dar a conocer al Padre: Es el Dios-amor de San Juan, el Dios misericordioso, el que ve en el fondo del corazón, el siempre presente, el Creador, el Omnipotente, en una palabra, el Dios de Jesucristo. No podrán olvidar al Dios Trino y uno. Tienen que conocer al Dios de Moisés, compasivo y clemente, paciente, misericordioso y fiel. Tienen que vibrar con el Dios que amó tanto al mundo que le dio a su Hijo Unigenito. . . El cual se hizo hombre en el seno de María. . . su Dios, ahora sí.
Veamos ahora el cuadro de Marcelino.
Lo llaman de urgencia para auxiliar a un joven que está en las últimas. De inmediato deja todo y se va por la montaña hasta la choza donde vive el pastorcito Montagne.
Antes de darle los últimos sacramentos, le dice:
- Dime ¿para ti quién es Dios?
- ¿Dios? No sé qué cosa es.
Apenado de tener en su parroquia una persona que no conoce a Dios, Marcelino lo instruye algo, le da la unción de los enfermos y se regresa a sus tareas. Montagne muere.
Marcelino está preocupado. Comprende que la explicación que le dio a Montagne no es suficiente. Se necesita una formación más amplia. Él ya traía muy clara en la mente la necesidad de establecer escuelas rurales para impartir formación religiosa. "Se necesitan escuelas. En las ciudades ya las hay. En el campo, nó". Necesitamos hermanos para atenderlas.
Es preciso fundar muchas escuelas para que los campesinos conozcan a Dios, a Jesu-cristo, a María, a Dios. Y surgen los hermanos.
La deducción es muy fácil. Los Hermanos han de dar a conocer a Dios, para que no haya otros Montagne. Tienen que dar a conocer y amar a ese Dios de Jesucristo, al de Moisés, al Dios vivo y verdadero de la Escritura. La Nueva Evangelización coincide con la visión profética de Marcelino: Los Hermanos hemos de dar a conocer a Dios con gran empeño.
LA IGLESIA
La Iglesia, la fe en la Iglesia, fundada por Cristo, sostenida por el Espíritu Santo, es otro de los temas de la Nueva Evangelización.
Muchos cristianos no conocen nada de la historia de su Iglesia, no se sienten miembros de ella, no han descubierto que todos los cristianos somos la Iglesia, y no saben que es el Espíritu Santo el que la asiste y la conserva. Y posiblemente saben menos del Espíritu Santo. No saben que la Iglesia es el camino para la salvación. La Nueva Evangelización lleva por estos rumbos.
MARÍA
María es la Madre de la Iglesia. Ella es la Madre de Jesús, es nuestra madre.
Para Marcelino, María era la Buena Madre, la que ha hecho todo entre nosotros. Su lema, el que nos heredó: Todo a Jesús por María, todo a María para Jesús. Además nos dio su nombre, el que nos enorgullecemos de ostentar.
Promover su amor y su devoción es una tarea grata entre nosotros los maristas.
LA EUCARISTÍA
En la Eucaristía celebramos nuestra fe. La Eucaristía promueve la fe y la comunión. Sin ella ya no habría cristianismo. En ella el Espíritu Santo está muy activo.
Es amplia la visión de la Eucaristía en la Nueva Evangelización. Ante todo prevé algo muy importante que no se puede ignorar, y es el esfuerzo por superar el ritualismo que con mucha frecuencia se nos cuela: Se lee porque está mandado. No se piensa en las oraciones que dice el sacerdote, no se ora con los cantos... No se toma conciencia del gran misterio que se está desarrollando en el altar. Un ritualismo como éste, hay que desterrarlo.
Se puede superar si se es consciente de que el rito surgió de un acontecimiento. Hay que recordar ese maravilloso acontecimiento: el sacerdote dice las palabras de Cristo. Por él, Cristo es quien nos dice: Tomen y coman, esto es mi cuerpo; beban el cáliz de mi sangre.
El siguiente paso es muy importante, hay que pasar del acontecimiento que se está recordando al misterio: Dios está sobre el altar. El milagro se hizo.
¡Un gran milagro! Dios está allí. Es cierto que Dios está en todas partes, pero de una manera especial Jesús está allí... Y Jesús es Dios. Ese templo y todo el universo se llenan con la gloria, con la santidad de Dios.
Siendo conscientes de la presencia de Cristo en las especies de pan y vino, el siguiente paso es glorificar al Padre. Unidos a Cristo por Él, con Él y en Él le damos al Padre, en unidad del Espíritu Santo todo honor y toda gloria. Es el misterio en pleno, superación total del ritualismo.
Esta forma de participar en la Eucaristía, asistida, como lo está, por el Espíritu Santo, contribuye poderosamente a la maduración de la fe, es una forma eficiente de evangelización. Si no han hecho un estudio serio de la Eucaristía ¿cómo podrán participar con fruto en ella?
DESCUBRIR AL OTRO
Otro aspecto importantísimo de la Nueva Evangelización es el descubrimiento de las personas que nos rodean, de sus muchas necesidades. Si la primera parte de la Ley es amar a Dios sobre todas las cosas, la segunda es amar al prójimo como a sí mismo.
Más de la mitad de la Exhortación "La Iglesia en América", trata este aspecto grave.
Nos dice el Papa: Se debe defender el valor de la persona humana por encima de las estructuras sociales, políticas y económicas. Nos toca promover, con el modo de vivir el compromiso cristiano, que Cristo es el verdadero promotor de la dignidad humana y de la libertad.
Es necesario decir sí a Dios y comprometerse con Él en la construcción de una nueva sociedad en donde la familia sea un ámbito de generosidad y amor; en donde la razón dialogue serenamente con la fe; en donde la libertad favorezca una convivencia de solidaridad y participación.
Que las instituciones políticas, científicas, financieras y culturales se pongan al servicio auténtico del hombre sin distinción de razas ni clases sociales.
Terminó el Papa diciendo: En nombre del Señor, vayan ustedes decididamente a evangelizar su propio ambiente para que sea más humano, fraterno y solidario; que sea más respetuoso de la naturaleza,. Contagien la fe y los ideales de vida a todas las gentes del Continente Americano. Revelen que Cristo tiene palabras de vida eterna, capaces de salvar a los hombres de ayer, de hoy y de mañana. Revelen a sus hermanos el rostro divino y humano de Jesucristo, Alfa y Omega, el primero y el último de toda la creación y de toda la historia.
LA CONVERSIÓN
Todo lo anterior implica un CAMINO DE CONVERSIÓN como los del Evangelio.
Pedro niega al Señor tres veces, pero apenas lo ve pasar, llora su pecado. Lc 22,62
Y Tomás apenas ve al Señor resucitado, lo adora, ¡Señor mío y Dios mío! le dice. Jn 20, 28
Zaqueo se arrepiente de sus robos y promete cambiar ya. Lc 19,8
Los discípulos de Emaús se habían separado de la comunidad. Encuentran a Jesús y de inmediato regresan con sus compañeros. Lc 24,33
Pablo, deslumbrado a la vista de Jesús, cambia rotundamente de vida. Hch 9,3-5
METODO
Nos hemos preocupado mucho de que los y las alumnas aprendan verdades catequísticas, que sepan mucho. Pero ese conocimiento no endereza la vida si no hay una motivación poderosa, si no se descubren valores importantes. Esa motivación, esos valores no pueden venir más que de Jesús, de Jesucristo, sus palabras, sus hechos, su vida toda, su Pascua. Podemos decirle y repetir a menudo: ¿A Quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6,68
El Papa quiere que la evangelización sea nueva en sus métodos.
Que la evangelización use métodos modernos, activos.
La finalidad de la evangelización y de la catequesis es ante todo promover la maduración de la fe. Pero la fe no madura sino en contacto con la Revelación. En este contacto hay dos aspectos, el intelectual y el afectivo. Es importante conocer el aspecto histórico de la Revelación de Jesús que todo lo que dijo e hizo, es para nuestra salvación. Pero el segundo paso es promover la admiración, el agradecimiento, el amor y el compromiso. El nuevo método tiene muy en cuenta este aspecto.
Además se acabaron los rollos y los aprendizajes de memoria.
La plantita de la fe que se abrió a la luz en el bautismo tiene que crecer y robustecerse hasta llegar a ser un árbol frondoso, lleno de flores y frutos. ¿Cómo? Hay métodos activos que hacen pensar, escoger, ordenar por importancia, descubrir los valores.
La oración es otro camino para la maduración de la fe. Pero una oración que sea un encuentro cercano con Cristo, con Dios.
Un Plan según la Nueva Evangelización
Es obvio que esta nueva visión implica cambios profundos en la formación religiosa de las escuelas maristas. Son indispensables. No se puede continuar atrasados de un siglo.
Para la primera comunión y la primaria, y aun para los jóvenes, se necesitan muchas horas de clase al año para presentar a Cristo. Esto es muy serio. Es la única forma de que lleguen a ser cristianos convencidos.
En la preparatoria, además es imperativo estudiar a fondo al Padre, al Espíritu.
Pero vale la pena el cambio. El Papa se sentiría feliz. Sólo así, repito, sólo así la escuela marista estará formando los "buenos cristianos" que anhelaba Marcelino.
* La Primera Comunión. Dedicar varios meses al conocimiento de la vida de Jesús. ¿De qué sirve al niño, a la niña, distinguir un pan de otro? Dirá: En la hostia está Cristo.
Lo grave es que no sabe quién es Cristo.
* Estudiar en primaria, en secundaria y preparatoria, medio año o más en cada una, la vida de Cristo. Para que al terminar la Preparatoria lo conozcan bien y lo amen. Sólo así pueden realmente llamarse cristianos.
Si adoptamos esta norma de la Nueva Evangelización, que por desgracia en los últimos siglos no se ha tomado en serio, estamos totalmente en la visión marista.
* Marcelino lo dejó grabado con tinta indeleble; escribió: El fin del Instituto es dar a conocer a Jesucristo y lograr que lo amen.
El memorismo de fórmulas queda totalmente superado. Los aburridos e inútiles rollos pasaron a la historia. Dejan paso a una didáctica activa, moderna.
Se trata de leer, de analizar, de evaluar, de escoger, de decidirse con una decisión razonada.
Se trata de tener en la conciencia que el Espíritu Santo está en todas esas actividades. Quizás se descubra la necesidad de una conversión, de una toma de posición para la vida, para el testimonio.
Pensando en la maduración de la fe, la expresión corporal puede ser muy útil, sobre todo con pe
queños. Levantan las manos al Señor para implorar algo, o aplauden a Jesús porque resucitó, envían un beso hacia el crucifijo porque murió por nosotros.
Los cantos son utilísimos. Además, los pequeños pueden hacer escenificaciones. Los jóvenes estudian una escena del Evangelio y pueden identificarse con algún personaje. También ellos pueden cantar, pero con sus cantos, como "Jesucristo, yo estoy aquí".
La oración personal, sencilla, profunda, asegura maduración de la fe. Importa que aprendan a orar.
Compromiso
Todo lo anterior lleva de la mano a un compromiso cristiano serio. El terreno es inmenso, las opciones, múltiples. El Espíritu Santo estará en todo.
Inculturación
La inculturación del Mensaje es crucial. Si no se habla en el código de los perceptores, el mensaje no pasa. Se piensa en una inculturación a nivel de "la cultura, de la etnia", pero en la escuela estamos pensando también a nivel sicológico, de la edad, de la preparación intelectual u otra.
En esta baraúnda de mensajes, que el nuestro no sea uno más. El testimonio es definitivo: se trata de hablar de Dios después de haber hablado mucho con Él. Que los alumnos puedan decir: Este profesor, esta maestra, sí está viviendo lo que dice.
Así cada alumno, alumna, se irá forjando una escala nueva de valores... y de compromisos. Su fe irá madurando. Su conocimiento y amor a Cristo ira creciendo y enriqueciéndose, su descubrimiento del Padre y del Espíritu Santo fortalecerá su fe. Su cristianismo es ya sólido.
La visión de la salvación, de la vida eterna, fortalecerá su esperanza.
Así, estarán ya preparados para cumplir la orden de Jesús: Vayan y hagan discípulos míos. Mt 28,19
El Papa cierra esta Ponencia.
El Papa nos confirma en nuestra tarea de evangelizadores. Nos dice: "Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda".
Terminamos esta presentación de la Nueva Evangelización con unas palabras del Papa que resumen todo el tema:
Como Pastor supremo de la Iglesia deseo fervientemente invitar a todos los miembros del pueblo de Dios, a asumir este proyecto y a colaborar en él. El núcleo vital de la nueva evangelización ha de ser el anuncio claro e inequívoco de la Persona de Jesucristo, es decir, el anuncio de su nombre, de su doctrina, de su vida, de sus promesas y del Reino.
...Seguirlo es vivir como Él vivió, aceptar su mensaje, asumir sus criterios, abrazar su suerte, participar en su propósito que es el plan del Padre: invitar a todos a la comunión trinitaria y a la comunión con los hermanos en una sociedad justa y solidaria.
Es importante conocer lo esencial de la Nueva Evangelización
Para poder expresar con gran ardor las verdades evangélicas, es necesario CONOCER- . . LAS BIEN, vibrar con ellas, sentirse seguro. Esto requiere quizá una conversión.
* Es admirar a María, la Madre de Cristo y de la Iglesia, entusiasmarse por ella.
* Es cumplir el "Ama a tu prójimo como a ti mismo".
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