El Educador Marista
y los retos del siglo XXI
Por el H. Luis Adalberto Dávalos Valadés
Ponencia presentada en el Congreso Marista de Educación, 1999
El Educador Marista enfrentará en el siglo retos que sehan ido gestando desde hace treinta años. Realmente, hoy están presentes ya. Es decir, no debemos guardar a que den las doce campanadas para iniciar el año 2000 y considerar que los cambios aparecerán a partir de ese momento.
La educación ha estado siempre a la zaga de todos los avances y descubrimientos científicos, sociales, políticos, económicos, etc. Esto ha propiciado que los contenidos, las metodologías, los recursos didácticos y la tecnología educativa sean obsoletos. De igual manera los educadores han sido rebasados por los cambios culturales y han visto caducar su competencia como docentes y como educadores.
Los educadores maristas no están exentos de su participación estos fenómenos. Las transformaciones sociales, culturales y políticas han puesto en crisis muchas de las competencias de los educadores maristas.
Ante los cambios acelerados que hemos venido viviendo, los principales retos del Educador Marista (EM) hoy se encuentran en diversos ámbitos. Una rápida revisión de éstos y de lo que en ellos se ha dado nos ayudará a visualizar las soluciones y las decisiones que hemos de tomar los EM.
I. Reflexión sobre los cambios en los distintos ámbitos
1. Tecnológico
1.1. Estamos expuestos a realidades distintas a las que hemos vivido. Muchas de ellas se nos presentan de manera "virtual", es decir, mediada por la misma tecnología. Intemet es el representante típico de esta situación actual.
1. 2. La rapidez de los cambios hace que muchos de los recursos se vuelvan obsoletos con respecto a las "últimas novedades". Vivimos en una sociedad de consumo que todo lo vuelve "desechable".
1.3. Hoy se exige del ser humano no sólo el dominio instrumental de la tecnología, sino una "dominio funcional", enfocado a resultados: 'saber-hacer' de manera autónoma y permanente.
1.4. Además, la tecnología actual posibilita nuevas formas de comunicación ("group ware"), en donde las variables de tiempo y lugar determinan las competencias requeridas para la interacción.
2. Económico
2.1 Los requisitos de los empleadores se encuentran relacionados con habilidades y saberes: trabajo en equipo, aprendizaje permanente, competencias especificas.
2.2 La calidad de vida y trabajo está influida por el nivel educativo de la persona. Los puestos de trabajo, los salarios, los bienes de consumo, están más al alcance de quienes están preparados.
2.3 La producción de bienes y servicios de una nación dependen del capital humano.
2.4 La globalización: todos los países inter actuando bajo un enfoque sistémico.
2.5 Los modelos económicos actuales provocan individualismos, pobreza extrema, inequidad en los resultados educativos.
3. Información y conocimiento
3.1 El acceso a la información está condicionado por la tecnología y la educación.
3.2 La producción de conocimiento, el desarrollo de habilidades del pensamiento, y el hábito de aprender permanentemente como requisitos para acceder a los bienes.
3.3 Desarrollo de saberes y competencias para encontrar puestos de trabajo.
3.4 Aprender y trabajar en equipo.
3.5 La familia y el grupo social propio: entornos que favorecen el aprendizaje.
3.6 La "inter subjetividad" como factor necesario en la adquisición del conocimiento.
3.7 La interdisciplinariedad como solución comprensiva de problemas (Kolvenbach Peter- Hans).
3.8 Enfoque total en la resolución de problemas.
3.9 Metodologías nuevas estratégicas: a) estilo mediacional docente; b) interacción en el aprendizaje por parte del alumno; e) desarrollo de los procesos cognitivos.
4. Social
4.1 Actitud de benevolencia: el cuidado del otro.
4.2 La construcción de comunidades de aprendizaje y trabajo.
4.3 Diversidad y pluralidad.
4.4 Liderazgo compartido: nuevas formas de organización.
4.5 Dependencia -independencia- interdependencia como proceso de crecimiento.
4.6 Papel de los padres: sostén y educación.
5. Político
5.1 La colaboración y la participación como signo de la democracia.
5.2 Nuevo tipo de ciudadanía.
5.3 Concepto diferente del poder.
5.4 Nuevos modelos de toma de decisiones: en consensos y acuerdos.
6. Valores
6.1 Cambios acelerados que han puesto en crisis todos los ámbitos.
6.2 Transición personal: de la heteronomía a la autonomía.
6.3 Pasar del relativismos a la adquisición de valores personales y sociales fundantes.
6.4 Del individualismo a la construcción de comunidad de valores.
II. Exigencias para el educador marista
Todos los cambios y transformaciones que se han mencionado anteriormente presentan diversas exigencias al Educador Marista. Trataré de perfilar algunos de ellos.
Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI
Primero, quiero recordar lo que el Informe Delhors a la UNESCO ("La Educación Encierra un Tesoro") -nos propone como metas de la educación y las presenta como una educación a lo largo de la vida basada en cuatro pilares:
Aprender a conocer.
Aprender a hacer.
Aprender a vivir.
Aprender a ser.
Aprender a conocer, combinando una cultura general suficientemente amplia, con la posibilidad de profundizar los conocimientos en un pequeño número de materias. Lo que supone además: aprender a aprender, para poder aprovechar las posibilidades que ofrece la educación a lo largo de la vida.
Aprender a hacer, a fin de adquirir, no sólo una calificación profesional, sino, más generalmente, una competencia que capacite al individuo para hacer frente a gran número de situaciones y a trabajar en equipo. Pero también, aprender a hacer, en el marco de las distintas experiencias sociales o de trabajo que se ofrecen a los jóvenes y adolescentes, bien espontáneamente a causa del contexto social o nacional, bien formalmente, gracias al desarrollo de la enseñanza por alternancia.
Aprender a vivir, desarrollando la comprensión del otro y la percepción de las formas de interdependencia -realizar proyectos comunes y prepararse para tratar los conflictos- respetando los valores de pluralismo, comprensión mutua y paz.
Aprender a ser para que florezca mejor la propia personalidad y se esté en condiciones de obrar con creciente capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal. Con tal fin, no menospreciar en la educación ninguna de las posibilidades de cada individuo: memoria, razonamiento, sentido estético, capacidades físicas, aptitud para comunicar....
Mientras los sistemas educativos formales propenden a dar prioridad a la adquisición de conocimientos, en detrimento de otras formas de aprendizaje, importa concebir la educación como un todo. En esa concepción deben buscar inspiración y orientación las reformas educativas, tanto en la elaboración de los programas, como en la definición de las nuevas políticas pedagógicas (Citado por Julieta Bolaños Araya y Alfredo Madrigal Salas, Pbro, 1998).
Competencias básicas del Educador Marista.
Además de lo mencionado anteriormente quiero hacer mención de otras habilidades que considero necesario sean parte de las competencias básicas del Educador Marista.
1. Habilidad para trabajar y aprender colaborativamente
Podemos afirmar con certeza que aprendemos más cuando aprendemos juntos que cuando lo hacemos solos. Porque al hacerlo de esa manera ponemos en común nuestras riquezas y habilidades personales (Sugrue, Brenda 1996).
El trabajo en equipo ni interacción. El concepto actual nos habla de un trabajo colaborativo, donde se construye el conocimiento inter actuando solidariamente.
Estas dos habilidades, trabajo y aprendizaje en equipo, nos llevan a construir comunidades en donde estas habilidades se ponen en práctica.
2. Entornos de actividad
Esta expresión puede parecer extraña o confusa. Lo que a través de ella quiero expresar es una forma de aplicar el concepto piagetiano, en donde se afirma que el sujeto aprende inter actuando con el ambiente.
Pero no sólo queremos proponer a nuestros educandos ambientes ricos en experiencias de aprendizaje, sino además buscar que participen activamente en la adquisición de ellas.
Aplicando este concepto a la formación en valores podemos ejemplificarlo. La comunidad educativa enseña los valores a través de la vivencia de los mismos, pero logra que sean aprendidos cuando los propone y los hace experimentar (Rodríguez U., César, 1999).
3. Mediación como estilo docente
La mediación es un concepto introducido desde hace siglos. Sócrates, con su mayéutica, inició la práctica mediacional. Pero aún más lejana la hallamos en el seno de las familias, cuando las madres inician a sus hijos en la adquisición de conocimientos y destrezas elementales.
Más recientemente ha sido puesta en la mesa con los enfoques cognoscitivistas y constructivistas. La mediación es la actuación que el docente realiza en la "zona de desarrollo próximo" (Vigostky, 1924), donde el experto ayuda al novato a aprender y ejercitar el aprendizaje de manera autónoma.
4. Fomentar la adquisición de Habilidades de razonamiento
En estos días en los que el cambio es lo único permanente, nadie puede sentirse dueño del conocimiento total y actual.
Más que favorecer la memorización de información, debemos propiciar el desarrollo de habilidades cognitivas de alto nivel: pensamiento convergente, divergente y crítico.
El papel de la memoria sigue siendo fundamental. Es en ella donde se almacenan los conocimientos previos (Schank, Roger, 1978). Y la habilidad que requerimos está referida a saber seleccionar la información, almacenarla y recordarla cuando se necesite.
5. Formar actitudes de benevolencia
Un estudio reciente (Dávalos, Luis A., 1998) nos ha puesto de manifiesto cómo el "sentido del otro" se va perdiendo a medida que el educando pasa de la infancia a la adolescencia. Por su mismo desarrollo, el educando va centrándose cada vez más en sí mismo, en un proceso de afirmación de la personalidad. Lo que nos sugiere que sin una intervención educativa explícita e intencional el educando no logrará adquirir una actitud de benevolencia, es decir, de fraternidad y solidaridad ante las necesidades de los demás.
Conclusión
En las últimas propuestas hemos incluido más reflexiones sobre lo que nuestros educandos deben aprender que sobre habilidades de enseñanza.
Y aunque no hablo de la formación religiosa de manera específica, sí apunto algunos principios fundamentales que se refieren a todos los aprendizajes. Debemos transferirlos a cada una de las áreas de educación que abordemos.
No agoto todas las respuestas que el Educador Marista debe dar a los retos presentados en este trabajo. Muchas deben ser encontradas en un trabajo de reflexión de los equipos docentes de cada comunidad educativa. Y son éstos los que deben emprender, con estrategias adaptadas a sus necesidades, los procesos de incorporación de las habilidades y competencias al trabajo personal como educadores.
Termino citando a Miguel Bazdresch Parada: "En este contexto (de cambios vertiginosos), a la escuela (y al educador en especial) se le pide una nueva función: preparar para vivir y trabajar en un contexto cambiante, turbulento dicen algunos autores, de manera tal que los hombres educados no dependan tanto de un conjunto de saberes, pues esos tienen un alto grado de obsolescencia, sino de la capacidad de aprender contenidos nuevos sin volver a la escuela, y la capacidad de enfrentar y resolver retos, problemas y situaciones inéditos... ahora es clave que los alumnos aprendan a desarrollar procesos cognitivos para ser aplicados a situaciones inéditas" (Bazdresch, 1998).
BIBLIOGRAFÍA
