MANEJANDO NIÑOS
CON DESORDENES DE ATENCION.
Cita: USA Today (revista),
Agosto 1993 v122, n2579, p9 (2). Texto completo COPYRIGHT Essence
Communications Inc. 1995.
Bryan aprendió a correr antes de aprender a caminar. Un día cuando tenía alrededor de ocho meses de edad, se pudo poner de pie agarrándose de la mesa de centro en nuestra sala. Se soltó y comenzó a correr al otro lado de la habitación. Justo antes de llegar al otro lado, se cayó. Sin importarle, inmediatamente gateó de nuevo hasta la mesa, para intentarlo todo de nuevo. Ese fue su Alanzamiento@.
Desde la mañana hasta la noche estaba en movimiento perpetuo, pasando de una actividad a la siguiente. Cuando lo llevaba al centro comercial, veía con envidia cómo otras madres jóvenes tranquilamente llevaban en carriola a sus pequeños. Bryan nunca fue como ellos, y muy poco de lo que hacíamos juntos podía considerarse tranquilo. En ocasiones me sentía como si me fuera a vaciar.
Cuando comenzó la escuela, ya se había ganado las etiquetas de Aterco@, Aproblemático@, y Adesobediente@. Sabía muy dentro de mí que su conducta no era normal, pero no sabía a dónde dirigirme. )Era demasiado condescendiente? )Necesitaba él más disciplina y guía? ?Qué hacía yo para que mi hijo se comportara así? Para mí, las respuestas a estas preguntas estaban en las palabras Desorden de la Atención por Hiperactividad (ADHD).
AEl ADHD no es una hipótesis o una moda, es un desorden biológico@ afirma Bradford Lyles, psiquiatra infantil y de adolescentes en Predericksburg, Virginia. Uno de los desórdenes psiquiátricos infantiles más investigados, el ADHD se puede manifestar en una variedad de dificultades sintomáticas, pero se caracteriza por grados variantes de impulsividad, desatención e hiperactividad. Se estima que hasta de 3 a 5 porciento de los niños en edad de educación primaria en los Estados Unidos podrían estar afectados, los niños con un índice mucho más elevado que las niñas. El desorden cruza todas las barreras culturales, sociales y raciales, y los expertos no han establecido una causa exacta. El ADHD se diferencia del ADD (Desorden de déficit en la atención) en que los niños con ADHD son hiperactivos; los que padecen ADD no lo son. AUno de los primeros pasos para los padres es comprender que no es culpa de nadie@ comenta Lyles.
)CUALES SON LOS SINTOMAS?
Un diagnóstico adecuado es la parte engañosa. Debido a que sus síntomas son frecuentemente variables, el ADHD rara vez puede identificarse fácilmente. Los padres son generalmente quienes pueden diagnosticar con más exactitud. AComencé a contar las veces que tenia que decirle a Jerome que se sentara@ comparte Sheila H. La madre de un pequeño de 7 años con ADHD. ACuando llegué a 20 veces en sólo una hora, supe que algo tenía que estar mal.@
Los padres, maestros y personas que los cuidan, que interactúan con el niño en situaciones cotidianas, pueden auxiliar enormemente en el diagnóstico del ADHD. Utilizando una batería de escalas conductuales obtenidas a través de psicólogos educativos, consejeros y médicos privados, y preguntando una serie de preguntas específicas, se puede medir la frecuencia de varios síntomas exhibidos por el niño en forma diaria. Por ejemplo:
Una respuesta positiva a cualquiera de estas preguntas podría aplicarse a todos los niños en alguna ocasión, pero cuando estas conductas se vuelven regulares, pudrían indicar ADHD.
EL ADHD Y NOSOTROS.
Desafortunadamente, cuando se trata de este desorden, los varones Afroamericanos son con frecuencia diagnosticados erróneamente. Por un lado, por el hecho de que nuestros hijos a veces son clasificados como desordenados, sus síntomas de ADHD pueden pasarse por alto. Por otro lado, si otras causas posibles no se han contemplado, un diagnóstico prematuro de ADHD puede realizarse sobre nuestros hijos. De cualquier forma, el niño enfrenta la posibilidad de pasar por la escuela con una etiqueta adherida más, una que podría dañar severamente una autoimagen ya de por sí frágil.
AEstamos preocupados con la posibilidad de que se utilice el ADHD para mantener a los pequeños varones de color fuera de las aulas@, admite Joanne Evans, presidente nacional de CHADD (por sus siglas en inglés, Niños y Adultos con Desórdenes de Atención). CHADD, una organización no lucrativa para información y apoyo de niños y familias viviendo con ADHD, tiene más de 650 oficinas en todo el país, y recientemente el grupo implementó un comité para estudiar específicamente las preocupaciones de gente de color. ANos damos cuenta de que las familias de los grupos minoritarios tienen necesidades específicas@ añade Evans, AY realmente deseamos asegurarnos de que esas necesidades sean satisfechas@.
TRATAMIENTO: APLICANDO LOS FRENOS.
La mayoría de los expertos están de acuerdo en que el tratamiento para el ADHD debe estudiarse en una multitud de formas enfocándose en terapia medicinal y manejo de la conducta al mismo tiempo. Medicamentos estimulantes del sistema nervioso central como la metilphenidata (Ritalin), son los más comúnmente prescritos y han probado ser efectivos en más del 70 porciento de los casos; trabajan aumentando la atención y disminuyendo la intranquilidad en niños que son demasiado activos o no se pueden concentrar por períodos largos de tiempo. Sin embargo, muchos padres son renuentes a dar medicamentos a sus hijos, y están preocupados por posibles efectos secundarios. Dolores de cabeza, de estómago, insomnio, pérdida de apetito y de peso son los efectos secundarios más comúnmente reportados. Siendo ése el caso, es esencial que los niños que estén bajo algún medicamento sean monitoreados muy de cerca por un médico. ALos medicamentos por sí solos no son la respuesta,@ dice Lyle. ALa modificación de la conducta puede ayudar enormemente en el manejo del desorden@.
Un ambiente estructurado que enfatiza la constancia es de suma utilidad en el tratamiento. Aún más que otros, los niños que padecen ADHD necesitan límites y controles claros. Un sistema de recompensas a corto plazo por conductas apropiadas (como permitir a un niño rentar un juego de video el mismo día que trae una buena nota a casa) e igualmente castigo inmediato por conductas inadecuadas (como un tiempo castigado instantáneo cuando hace algo que sabe que no debe hacer) ha probado ser efectivo. Lo más importante, un niño con ADHD, debe ser impulsado a desarrollar un nivel alto de autoestima.
ALos niños con ADHD pasan por una cantidad tremenda de sufrimiento innecesario@, dice De Gratzick, un trabajador social clínico que auxilia a niños con ADHD y sus familias AConstruir su autoestima y proporcionar apoyo para las familias es la clave de su éxito@.
Gracias a una combinación de diagnóstico temprano y tratamiento adecuado, mi hijo Bryan exitosamente evitó años inútiles de experiencias negativas. Ha estado tomando Ritalin en los días de escuela por los últimos tres años pero tiene Avacaciones medicinales@ los fines de semana y en el verano. También tiene rutinas a las que se apega. A la hora de dormir, por ejemplo, se lava los dientes, se baña, luego empaca su mochila; esta constancia le da un ambiente en el que puede tener éxito. Y lo tiene. Actualmente en 51 Año, Bryan es un estudiante excelente, con promedio de AA@, que realmente se siente bien consigo mismo. Es una batalla que continúa, pero estamos ganando.
No hay soluciones mágicas para el ADHD, pero hay esperanzas; es sólo asunto de volverse Aexperto@ en el desorden. Recuerde, miles de niños y adultos con ADHD llevan hoy vidas normales, productivas. ALa atención continua es la clave@, afirma Lyles. ACada día de silencio es otro día que estos niños tiene que sufrir@.
