LOS HÁBITOS DE ESTUDIO
Análisis de los factores de éxito.
Estrategias de aprendizaje y de enseñanza
Procesos psicológicos básicos y habilidades cognitivas.
Conocimientos específicos relativos al tema de trabajo o de aprendizaje.
Estrategias de aprendizaje y técnicas.
Metaconocimiento o conocimiento de los propios procesos psicológicos implicados en la realización de la actividad.
La clave del «aprendizaje eficaz», según los teóricos del tema de las estrategias de aprendizaje y de la metacognición, es la capacidad del alumno para captar consciente o inconscientemente las exigencias de la tarea y de responder adecuadamente; es decir, la capacidad para reconocer y controlar la situación de aprendizaje. Los alumnos que aprenden se caracterizan por estar organizados, tienden a pensar sobre lo que aprenden, buscan comprender la situación e identificar las habilidades apropiadas para la exigencia de cada tarea. Por ello, la profundidad y la calidad del aprendizaje están determinados tanto por el conocimiento y comprensión de la naturaleza de la misma y por la información que se posee sobre el tema (saber qué y cómo), así como por el grado de control que se ejerce sobre los procesos cognitivos implicados: atención, memoria, razonamiento, etc. Y este control comporta la posibilidad de ser consciente de la naturaleza, del estado y funcionamiento de los propios mecanismos de pensamiento.
La escuela pretende facilitar la construcción de los conocimientos al tiempo que persigue el desarrollo de las habilidades y estrategias necesarias para su realización. Pretende también armar y preparar para progresar autónoma y conscientemente en los aprendizajes.
En este contexto, las estrategias de aprendizaje se definen a la vez como contenidos específicos del currículo y como secuencias de actividades que se realizan con objetivos de aprendizaje.
Paralelamente al aprendizaje, la enseñanza entendida como intervención que facilita la construcción de estrategias y de procedimientos implica poner en juego habilidades y estrategias de enseñanza. Y esto exige, a su vez, conocimientos sobre la actividad de enseñar y aprender y análisis de los procesos y de las propias intervenciones como profesional, lo cual comporta, en consecuencia, el conocimiento o la reflexión sobre el propio conocimiento y actuación que hace posible la mejora de la práctica de enseñanza.
Lo que sabemos actualmente sobre el modo como se desarrollan los procesos cognitivos implicados en el aprendizaje hace que la postura ante el tema sea de consenso acerca no tan sólo de la conveniencia, sino de la necesidad de la enseñanza de procesos. A partir de la visión que proporciona la psicología cognitiva actual, ayudar a los alumnos a manejar la ingente cantidad de información que proviene de diferentes medios y canales y a manejar sus propios procesos de pensamiento se ha convertido en una meta educativa importante. Por otra parte, partiendo de la base de que el alumno construye y elabora el conocimiento de forma personal, esta visión se completa con la de que lo hace de forma estratégica siguiendo un camino y unas fases de acuerdo a una meta.
Cuadro 1
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Estrategias en el aprendizaje escolar (Gómez Isabel, 1996) |
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Proponemos esta relación de procedimientos en el aprendizaje escolar, estructurados según su funcionalidad: – Extracción de datos de la realidad: observar fenómenos, elaborar encuestas y entrevistas, tomar apuntes, hacer registros con ayudas de guiones y pautas, diseñar y realizar experiencias. – Utilización de fuentes de información documental diversas: buscar la información siguiendo los criterios y reglas de las diversas fuentes y realizar fichas. – Interpretación y elaboración de datos: analizar producciones lingüísticas, gráficas y artísticas; comparar, clasificar, ordenar, interpretar, inferir, sintetizar, con la ayuda de diversas representaciones gráficas (esquemas, cuadros, tablas, mapas conceptuales...); identificar pautas y regularidades; formular hipótesis, extraer conclusiones; realizar resúmenes, comentarios, informes, dossiers; representar y operar por medio del lenguaje matemático (numérico, geométrico, algebraico); interpretar y representar por medio de maquetas, planos y mapas y, finalmente, comprender y resolver problemas tecnológicos. |
– Uso de instrumentos: manipular con seguridad y eficacia instrumentos; uso, diseño y creación de mecanismos y aparatos tecnológicos; uso de instrumentos artísticos y de la tecnología de la comunicación. – Comunicación de ideas y de resultados: interpretar, describir, definir, explicar, justificar, argumentar utilizando textos orales o escritos; comunicar por medio de lenguajes expresivos no verbales (gestual, musical, plástico) y realizar murales, exposiciones, montajes audiovisuales, debates y coloquios.
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– Autorregulación y regulación social: planificar, revisar el proceso de aprendizaje y los resultados; concretar criterios de realización, apropiarse de criterios de evaluación y tomar decisiones de grupo, colaborar en trabajos de grupo por medio de reuniones, debates u otro tipo de intercambios – Estrategias de lectura y técnicas de estudio: utilizar estrategias de comprensión lectora (anticipar, saber formular hipótesis e interrogantes, comprobar las hipótesis, etc.); utilizar estrategias de memoria (para llevar a cabo tareas de repaso, de elaboración y organización de la información), con ayuda de reglas mnemónicas, esquemas, mapas conceptuales, apuntes, etc.; saber la utilización del subrayado, de los resúmenes y los comentarios; organizar el tiempo y las fases de los procesos de aprendizaje. |
FACTORES DE EXITO ESCOLAR
Los factores de éxito escolar son elementos que inciden en el estudiante permitiéndole alcanzar o no las metas de aprendizaje, según estén presentes o ausentes. A continuación presento nueve factores relacionados con el logro académico. Las consideraciones han sido elaboradas a partir de la aplicación del Test de Hábitos de Estudio que el Centro de Evaluación y Diagnóstico Marista ofrece a los departamentos sicopedagógicos.
El primer factor puede ser definido como Dificultad para el estudio. Una baja puntuación en este factor se relaciona con una ausencia de habilidades y estrategias positivas para el estudio y aprendizaje, con déficit en la planificación y la organización. Las habilidades a las que alude esta dimensión tienen que ver con la capacidad de planificación, comprensión y síntesis de la información objeto de aprendizaje (ver Cuadro 1.)
Los resultados de la aplicación del Test de Hábitos de Estudio muestran la existencia de una relación significativa entre la usencia de habilidades y estrategias para el estudio y el rendimiento académico. La existencia de esta falta de habilidades, por otra parte, correlacionan significativamente con la tendencia a atribuir sus logros escolares a causas de naturaleza interna, es decir, el alumno tiende a pensar que es precisamente esta falta de habilidades la causa de sus resultados insuficientes. Además, piensan que el esfuerzo que dedican al estudio y aprendizaje de las tareas escolares está implicado en los logros alcanzados. Creen, también, que sus malos resultados se deben al poco esfuerzo que ellos invierten en sus tareas. Repercute, como se infiere, en su autoconcepto.
En general, el interés por los estudios disminuye muy significativamente a medida que perciben mayores dificultades (por falta de habilidades para el estudio) para realizar aprendizajes verdaderamente significativos.
El segundo factor denominado Estrategias eficaces/adecuadas de aprendizaje alude a la presencia de estrategias positivas de estudio y aprendizaje consistentes en la aplicación de conocimientos previos del sujeto, relacionar ideas, conocimientos y experiencias, buscar la información principal de un texto, comprobar y revisar ideas y mostrar una actitud de interés y esfuerzo en el estudio. Los alumnos que cuenta y utilizan estas estrategias suelen obtener un buen rendimiento académico. Asimismo, estos alumnos se perciben como competentes, lo cual influye en su motivación, interés y autoconcepto.
El factor tercero, la Motivación, recoge aspectos relacionados con la preocupación por los estudios, interés por las actividades escolares y comportamientos descuidados en temas relacionados con las tareas del colegio. La Motivación está muy ligada a la competencia del alumno como estudiante.
Dweck (1986) afirmaba que hay dos tipos de metas por las que un alumno puede esforzarse a la hora de su trabajo escolar: unas metas de aprendizaje y unas metas de rendimiento. Hayamizu y Weiner (1991) han elaborado una escala de evaluación de metas de estudio y, utilizando el análisis factorial, han obtenido tres tendencias motivacionales (tres tipos de metas): una meta de aprendizaje (igual que Dweck) y dos metas de rendimiento. Una de las metas de rendimiento sería la tendencia de los estudiantes a aprender con el propósito de obtener aprobación y evitar el rechazo por parte de los profesores y padres, mientras la segunda sería la tendencia del alumno a aprender para obtener buenos resultados en los exámenes y avanzar en sus estudios (Núñez José Carlos, 1998).
En el cuarto factor, Ansiedad, se hace referencia a la actitud del estudiantes ante los exámenes y ante el estudio. Mide el grado de tensión y ansiedad del alumno a la hora de enfrentarse con las tareas escolares. En ocasiones la Ansiedad es originada por factores extrínsecos al alumno como la presión de los padres, queriendo, por ejemplo, que rindan más de lo que potencialmente son capaces, o incluso ellos mismos al compararse con sus compañeros.
El quinto factor, denominado Concentración/Atención, ayuda a orientar la atención hacia las actividades que se están trabajando. Este aspecto se correlaciona con el factor séptimo, las Condiciones Ambientales.
El sexto factor, Utilización de materiales, describen el uso de diagramas, esquemas, mapas conceptuales, resúmenes, que sirven para aumentar la comprensión y retención y el aprendizaje significativo. Se asocia significativamente con las Estrategias de Aprendizaje.
El séptimo factor, Condiciones ambientales, se refiere al entorno que el alumno prepara para lograr trabajar eficazmente. Consiste en tener un buen sitio, iluminado, sin distracciones, con buenas condiciones materiales.
Un octavo factor, la Asimilación, se explica en el grado de aprendizaje que el alumno logra. Se correlaciona con las Estrategias de Aprendizaje, dado que el uso adecuado de técnicas de estudio ayudará a la comprensión, asimilación y retención de lo estudiado.
El noveno factor, y uno de los más importantes, es el Autoconcepto Académico. Se refiere a la percepción que el alumno tiene de sí mismo como estudiante. Parece ser que los que tienen un alto autoconcepto persisten más que los que lo tienen bajo, en aquellas tareas que son de dificultad media, es decir, aquellas en las que el sujeto percibe que la probabilidad de éxito es muy parecida a la de fracaso.
En conclusión, las estrategias de aprendizaje, junto con el resto de las condiciones mencionadas, constituyen una adquisición importante y valiosa para nuestros alumnos. Es necesario implementar programas para que nuestros estudiantes las adquieran y las pongan en práctica. El papel del maestro consistirá en enseñarlas primeramente con su propio ejemplo, de manera intencional, mostrándolas y explicándolas verbalmente.
REFERENCIAS
Gómez, Isabel. Enseñanza y Aprendizaje. Cuadernos de
Pedagogía, No. 250
Montero García Celay, Motivación y adolescencia, Cuadernos de Pedagogía.
Núñez, Jose Carlos et al. Estrategias de aprendizaje en estudiantes de 10 a 14
años y su relación con los procesos de atribución causal, el autoconcepto y
las metas de estudio, Revista "Estudios de Psicología", No. 59