Importancia del análisis del contexto en la práctica y teorías educativas
Ponencia que presenta JOSÉ LUIS RAZO OCHOA.Tlaquepaque, Jal., 24 de enero de 2000.
RESUMEN DE LA PONENCIA
En la presente ponencia se hace ver, en primer lugar, la importancia en la consideración y en el análisis del contexto para la teoría y la práctica educativas. Dicha importancia se fundamenta en el sentido histórico que tiene el quehacer humano y, por ende, todo lo concerniente con la educación.En segundo lugar, la relación estrecha que existe entre el trabajo educativo y el contexto. Se hace ver, por otra parte, que el contexto, como la historia, son realidades cambiantes y que, por tanto, los (as) docentes tenemos que ser conscientes de esa realidad y obrar en consecuencia en nuestro trabajo educativo, analizando los cambios y reorientando nuestro trabajo para que responda positivamente a los desafíos que la historia nos presenta.
Finalmente, en un tercer momento, se analizan los diferentes contextos en que se realiza la práctica educativa. Se requiere que los (as) docentes los analicemos críticamente y descubramos las incidencias que tienen en nuestra labor educativa. El contexto ha de estar presente a lo largo de la misma ya sea implícita o explícitamente. La teoría y la práctica educativas han de dar respuestas concretas al contexto en que se labora ya sea para revalorizarlo o, si fuese necesario, tomar las opciones necesarias para rectificar o reorientar todo aquello que, a causa del contexto, sea un obstáculo en el trabajo educativo que se realiza en la escuela.
INTRODUCCIÓN
Tomando como base el análisis de un buen número de tesis de maestría, presentamos ante ustedes las siguientes reflexiones sobre la importancia que ha de tener el análisis del contexto, es decir, el entorno en el que se realiza la práctica educativa, el cual está íntimamente vinculado con ella. Con justa razón, en los acuerdos de Colotlán se le da la importancia debida . Sin embargo, conviene profundizar en el alcance que ha de tener dicho contexto, con sus múltiples manifestaciones, a las que denominaremos con el nombre genérico de contextos, como a continuación se especifica, para una adecuada orientación de la práctica educativa.
Sin embargo, volviendo al análisis de las tesis que hemos examinado, tanto en la lectura externa como en la asesoría en el 5o. semestre de maestría, nos hemos percatado, que todavía nuestros (as) maestrantes no le conceden al contexto la importancia que debería de tener. Tal parece que se toma como una mera descripción ya sea de la biografía o del contexto escolar o local del o de la maestrante, sin un análisis a fondo sobre las implicaciones que tiene dicho contexto en la práctica educativa. Esto demuestra que todavía se requiere un mejor análisis del mismo para vincularlo con la práctica y teoría educativa a lo largo de la tesis. Un contexto, en efecto, está indicando qué tipo de práctica existe y qué marco teórico la sustenta. Un estudio más concienzudo del contexto, ha de mostrar, por tanto, los derroteros que lleva la práctica educativa y, al mismo tiempo, ha de ser un llamado para rectificarla en caso de no estar suficientemente renovada.
I.¿ES EL CONTEXTO UNA CUESTIÓN ACCIDENTAL A LA PRÁCTICA EDUCATIVA?
Es un hecho que los educadores hemos estado muy influenciados por prácticas y teorías educativas reduccionistas, incompletas, dicotómicas, racionalistas, en donde priva una visión del ser humano (hombre y mujer) considerado aislado, dividido, desvinculado de la realidad y, además, un ser encerrado en sí mismo sin dar la debida importancia a la categoría "relación" la cual, en contraposición a la visión aristotélica, no es algo añadido, accidental al ser humano. Habría que analizar a este respecto, de qué manera el pensamiento occidental, sobre todo, ha estado penetrado de tal reduccionismo, no sólo en la historia del pensamiento antiguo, sino también en la era moderna sobre todo por la influencia de Descartes y otros pensadores occidentales.
Conviene tomar en cuenta, sin embargo, que en la misma historia de occidente, ha habido la reaccción a lo expresado anteriormente. Un buen número de pensadores ha tratado de rescatar la visión unitaria del ser humano. Sería prolijo enumerarlos y, además, no tiene caso citarlos por no tener una relación directa con el tema que aquí tratamos de exponer.
Hay un aspecto que en el pensamiento moderno se ha venido señalando con insistencia y es la importancia que tiene el que el ser humano es un ser histórico, que se realiza en el tiempo y en la historia. Esto, lo tenemos que afirmar machaconamente, no es algo accidental ni secundario. Hombre y mujer no pueden estar desvinculados de la historia la cual, lo quieran o no, influye en ellos y, al mismo tiempo, le tienen que dar sentido para transformar la misma historia, de tal manera que en verdad sea significativa, que tenga un sentido plenamente humano. Por tal motivo, los alemanes tienen mucha razón al señalar que la palabra historia puede tener dos sentidos, empleando incluso dos términos diferentes: una historia neutra, totalmente objetiva (que en la realidad no existe, "Historie") y una historia a la cual el hombre da significado por sus actos ("Geschichte"), que es la historia propiamente humana, en la que estamos inmersos. Sin embargo, esta historia puede estar más o menos penetrada de humanidad, según el hacer y el conocer propios del hombre o de la mujer.
El educador o la educadora, por tanto, han de ser conscientes del contexto en que desarrollan su práctica. Del análisis de dicho contexto, con toda la amplitud que se requiere, como veremos más adelante, ha de brotar su práctica. Dicho análisis requiere un instrumental analítico suficientemente amplio y actualizado echando mano tanto de los elementos más adecuados que se utilizan en una investigación de tipo cualitativo como, sobre todo, de un marco teórico que analice, cuestione, reoriente, y, si es posible, transforme el contexto para que la práctica sea de verdad una práctica renovada.
Como un ejemplo de la importancia y trascendencia que tiene el contexto, remitimos al Documento de Base y a la Declaración de la Habana, de la Conferencia Iberoamericana de Educación, celebrada en la Habana, Cuba, el 1 y 2 de julio del presente año.En estos documentos, a un nivel que podríamos llamar "macroeducativo", se tratan los problemas educativos de los países iberoamericanos en el contexto de un mundo globalizado con los desafíos que presenta como "proceso amplio, heterogéneo y profundo en las relaciones entre sociedades, naciones y culturas que ha generado una dinámica de interdependencia en las esferas económica, política y cultural en las que se desenvuelve el actual proceso de mundialización" . Asimismo, se afirma que "la educación de nuestros pueblos debe partir de un cuerpo de conocimientos y de valores sólido y bien fundado, adecuado a la realidad de nuestras naciones y nuestras culturas"
Con esto se puede ver, por tanto, que hoy en día no se puede realizar ningún análisis educativo, en donde no se tome en cuenta el contexto con todas las implicaciones que trae.
II. EL TRABAJO EDUCATIVO Y EL CONTEXTO
Parecería una verdad de Perogrullo decir que toda práctica educativa se realiza en un contexto. Sin embargo, aunque esta afirmación es fundamental, no se le da la importancia que debe tener ni se profundiza en el alcance que tiene.
Si examinamos el trabajo que realizamos cada uno de nosotros y el que realizan nuestros compañeros o compañeras de trabajo nos damos cuenta hasta qué grado estamos influenciados _negativa o positivamente_ por el contexto en que hemos vivido o en el que realizamos nuestra práctica. Por ejemplo, podríamos analizar nuestra propia biografía o la biografía presentada por algún compañero o compañera de trabajo, para darnos cuenta de las implicaciones que tiene en nuestra práctica y conducta educativa el hecho de haber tenido tales o cuales maestros(as) en nuestra infancia o adolescencia. Hemos de ser conscientes por eso cómo inciden en nuestros criterios y acciones las orientaciones que nos dieron y, al mismo tiempo, analizar la teoría pedagógica que llevan implícitas para, en un determinado momento, reforzar lo positivo o rectificar aquello que no vaya de acuerdo con una práctica educativa que se pretende renovar.
Desgraciadamente, muchos educadores no somos conscientes de las implicaciones que tiene el hecho de haber tenido o estar inmersos en determinados contextos. De esa manera se realiza un trabajo educativo en forma mecánica, ahistórica, desvinculada de la realidad. Si el educador o la educadora quieren en verdad renovar su práctica necesitan estar muy atentos al contexto en el que la realizan o a los diferentes contextos que han influenciado dicha práctica.
Por otra parte, hay que tomar en cuenta que el contexto, como la historia, es una realidad cambiante, en constante evolución. Esto, por tanto, trae muchas implicaciones para el trabajo educativo. El maestro o la maestra han de estar atentos a los cambios que se realizan en los distintos contextos en que desarrolla su labor educativa. No nos encontramos en una sociedad estática, sino en constante evolución; por esto, si nuestro trabajo no parte de esta constatación fundamental, sino que seguimos tanto en teoría como en la práctica con una visión estática de la realidad, nos quedaremos anquilosados en nuestro trabajo educativo y no realizaremos los cambios que se exigen de nosotros para hacer que esta historia y estos contextos en que nos encontramos, sean verdaderamente humanos.
Sin embargo, no se trata de cambiar por cambiar, sino de ver hacia dónde queremos cambiar para ayudar a crear hombres y mujeres que no sólo se adapten a la sociedad, sino que la orienten y transformen.
III. LOS DIVERSOS CONTEXTOS QUE INCIDEN EN EL TRABAJO EDUCATIVO DEL MAESTRO O DE LA MAESTRA.
Tomando en cuenta lo anteriormente expresado, se requiere analizar los diferentes contextos que inciden, en una forma u otra, en la práctica educativa de los docentes. Como más arriba se ha señalado, en las tesis de grado, se abordan dichos contextos pero sin profundizar el alcance de los mismos. Se requiere, por tanto, echar mano de todo el bagaje teórico_práctico que sea necesario para que el análisis contextual sirva de base a una práctica educativa realmente transformada. Naturalmente, no será necesario un análisis exhaustivo pero, al menos, cualquier lector de tesis, con sentido crítico, ha de notar de inmediato si de verdad se trata de un trabajo realmente innovador.
A continuación presentamos los contextos fundamentales en que se realiza el trabajo docente:
1.Biografía personal:
Frecuentemente en las tesis se presentan los principales rasgos biográficos del o de la sustentante. Nos parece importante, sin embargo, que se profundice en los mismos señalando, por ejemplo, aspectos importantes como pueden ser:
La importancia o las consecuencias educativas que tiene el hecho de ser hombre o mujer para quien realiza la práctica. Cada vez se están tomando más en serio los estudios de género que hacen ver la necesidad de transformar muchas prácticas que siguen paradigmas obsoletos.
Las consecuencias educativas que se pueda tener el ambiente familiar en que transcurrió la infancia o adolescencia, la influencia del padre o de la madre, de los(as) hermanos(as), etc.
Las influencias educativas que se recibieron en el ambiente familiar o escolar y qué consecuencias positivas y/o negativas ha tenido en el desarrollo profesional del docente.
Los factores que intervinieron para la elección de la vocación/profesión de maestro(a), cuáles fueron los móviles que se tuvieron, con objeto de ver si es necesario desideologizar en algunos aspectos la práctica educativa y hacer las rectificaciones y la reorientación necesarias.
2. Contexto del aula
En las tesis de grado también aparece _acertadamente_ el contexto en el que el maestro a la maestra realiza su labor educativa dentro del aula. Aquí también, se requiere profundizar dicho ambiente; a modo de ejemplo, señalamos, algunos aspectos:
La importancia que tiene el número de alumnos(as) en el grupo para la enseñanza aprendizaje y qué medidas se han de tomar para que esa variable incida positivamente en el trabajo educativo; al propio tiempo, qué política educativa se requiere que se vaya implementando para mejorar la calidad de la educación sin menoscabo de la atención a todos(as) los alumnos(as), particularmente a los más desfavorecidos.
Qué implicaciones tiene también el carácter mixto del aula con la presencia de niños de ambos sexos. A este respecto se requiere también tomar en cuenta lo expresado anteriormente sobre los estudios de género.
Cuál es el ambiente físico que se tiene: disposición del aula, tipo de construcción, aspectos materiales, recursos con que se cuenta para la enseñanza_aprendizaje y qué consecuencias positivas y/o negativas se pueden sacar para el trabajo educativo.
3. Contexto escolar y familiar
También es muy importante el contexto de la escuela en que el maestro(a) realiza su trabajo educativo, pero aquí también es necesario hacer un análisis lo más completo posible de dicho ambiente y no concretarse a una mera descripción del mismo. A guisa de ejemplo, se señalan algunos aspectos que pueden servir de pauta:
Señalar qué características tiene, en general, el personal que trabaja en el centro educativo para descubrir todo aquello que puede ser apoyo u obstáculo para una práctica pedagógica renovada. Conviene precisar, por ejemplo, qué intereses, preocupaciones, cultura , valores, preparación académica se encuentran en los directivos y en los(as) docentes.
Conviene también señalar si existe en la escuela un verdadero equipo de trabajo o, si por lo contrario, tanto directivos como maestros realizan su función en forma individualista, sin preocuparse de una verdadera labor de equipo.
Habría que indicar también qué reacciones se encuentran en directivos y docentesante propuestas innovadoras de la práctica docente como las que, sin duda surgende los (as) participantes en cursos de maestría u otros.
Con respecto a los padres de familia se requiere señalar también aquellos aspectos socioculturales, de preparación académica, ideológicos, de valores, que tienen influencia en el trabajo educativo facilitando u obstaculizando la labor que se lleva a cabo en la escuela. Conviene tomar en cuenta, como lo dice el Documento de la Habana, que "la educación es una cuestión pública que atañe a toda la sociedad..." , concerniendo a todos la responsabilidad por una educación de calidad, "es un asunto que compete a la sociedad en su conjunto" y son los padres, sobre todo, además de los propios alumnos, quienes más preocupación han de tener por la educación de los hijos. Los maestros hemos de estar muy conscientes de la importancia y de las implicaciones que tiene este aspecto para no caer en aquellos reduccionismos de que antes se habló, y un reduccionismo muy frecuente, sin duda, es el de limitar el trabajo educativo a la escuela o a la educación formal.
Es de capital importancia también conocer, en alguna forma, el contexto familiar de los mismos alumnos, lo cual tiene influencia, sin duda, en la enseñanza_aprendizaje y, en general, en todo el proceso educativo. Hay aspectos culturales importantes, como el uso de los medios de comunicación (televisión, cine, computación, etc.) cuya influencia no se puede menospreciar. Se requiere, a este respecto, que el maestro haga un análisis profundo sobre los mismos, como recientemente se viene haciendo tomando en cuenta el gran poder de la cultura de la imagen y, en general, la plena y rapidísima revolución multimedia en que nos encontramos. Al propio tiempo, se requiere el análisis y un uso más crítico de dichos medios. . Habría que preguntarnos hasta qué punto los maestros hemos aceptado o rechazado acríticamente las innovaciones tecnológicas actuales.
Se requiere también analizar otros aspectos que no por ser menos importantes, dejan de tener incidencia en el trabajo educativo; entre otros están los aspectos físicos, materiales de la escuela en que se trabaja como son, por ejemplo, el tipo de construcción, la orientación de las aulas, los patios con que cuenta la escuela, el material didáctico, los medios audiovisuales, la biblioteca, los laboratorios, etc. En esto también habría que indagar hasta qué grado ayudan o entorpecen una práctica educativa renovada. Esto implica que no ha de ser únicamente el docente _considerado individualmente_ el que transforme su práctica sino que él también incida en la transformación del contexto en que labora.
4. Contexto local y regional
La escuela está inserta en un contexto local y regional que el docente ha de tomar en cuenta en su práctica y que influye en una forma u otra en ella. Se pueden considerar, por ejemplo, algunos aspectos como los siguientes:
La influencias que tiene, en el trabajo educativo, la colonia o la zona en que se encuentra la escuela. Se trata de hacer no una mera descripción física del lugar sino, ante todo, analizar, con el mayor cuidado, los valores o contravalores educativos, socioculturales que existen y la influencia que pueden tener en el trabajo docente. La acción educativa, es necesario repetirlo, no se da aislada de un contexto que influye, querámoslo o no, en las escuelas y en el quehacer de sus docentes. Si no se toma esto en cuenta, como dijo acertadamente José Martí, "se da el divorcio entre entre la educación que se recibe en una época y la época, lo cual es criminal" .
Es importante también conocer qué tipo de sociedad existe, sus inquietudes con respecto a la enseñanza aprendizaje y, en general, respecto a la problemática educativa del lugar. Se requiere también desentrañar todo lo que la ideología o ideologias imperantes influyen en la sociedad y, por ende, en los educandos, en sus padres, en los maestros y maestras.
5. Contexto nacional
En el análisis de los diferentes contextos en que se realiza la práctica educativa, no podemos hacer abstracción del contexto nacional. Sin pretender, de ninguna manera, hacer un análisis exhaustivo del mismo, las tesis de grado requieren abordar aspectos importantes, como pueden ser, por ejemplo, los siguientes:
Las características generales que tiene la actual sociedad mexicana que están influyendo de una manera especial en el trabajo educativo. Se requiere darse cuenta, en forma aunque sea un tanto general pero suficientemente concreta, que no es la misma sociedad de principios de siglo que la que existe a finales del siglo XX y en los umbrales del siglo XXI. Habría que tomar muy en cuenta la realidad socioeconómica y política, de acuerdo con nuevos enfoques sociológicos y políticos de tipo cualitativo y dialéctico que presentan las ciencias sociales actuales. El maestro ha de ser consciente, por ejemplo, de la influencia que están teniendo las tendencias neoliberales y globalizadoras en el México actual para analizarlas críticamente
En la misma línea, se requiere tomar en cuenta los nuevos paradigmas científico_culturales que están influyendo, aunque mucha gente no se percate, en un cambio en la sociedad mexicana actual.
Es de capital importancia también tomar en cuenta las políticas educativas que se están generando en el momento actual tanto a nivel oficial como las inquietudes que van surgiendo en la sociedad mexicana actual que están requiriendo un cambio en el tipo de educación que actualmente impera.
6. Incidencias del contexto mundial en el trabajo educativo
Los diferentes contextos en los que se realiza la práctica educativa son muy variados y amplios. Aunque no es el tema fundamental de una tesis de Maestría, sin embargo, es necesario tomarlos en cuenta, aunque sea en forma un tanto breve pero suficientemente explícita para descubrir la incidencia que tienen en el trabajo educativo. En este sentido, también el contexto mundial, particularmente en aquellos aspectos que están más íntimamente vinculados con la práctica educativa, hay que explicitarlo y valorarlo. A modo de ejemplo, se podrían, tocar _entre otros_ los siguientes aspectos:
Las tendencias ideológicas a nivel mundial que tienen influencia en nuevas tendencias pedagógicas. Nos podríamos referir, por ejemplo, al impacto que están teniendo las corrientes neoliberales y globalizadoras que afectan _querámoslo o no_ a la práctica educativa.
De acuerdo a lo anterior, el mundo actual nos presenta nuevos desafíos en lo económico, político, cultural y, específicamente, en lo educativo. Se trata de tomar conciencia, aunque sea a grandes rasgos, de la actual evolución de la humanidad percatándose de las grandes transformaciones que se están operando para analizarlas críticamente. El el proceso de globalización que es una realidad que no podemos soslayar, está exigiendo a los educadores la búsqueda de nuevas alternativas y no respuestas meramente mecánicas . Todo esto implica descubrir, en sus rasgos fundamentales el contexto mundial, llegando incluso tomar conciencia de las enormes desigualdades sociales que existen, las cuales se manifiestan especialmente en el ámbito educativo.
Es importante también hacer un breve comentario de nuevos enfoques y de las políticas que se busca implantar sobre la cuestión ecológica y que también tiene implicaciones en el campo educativo. Los educadores hemos de ser conscientes que "el bienestar no puede ser sólo social, tiene que ser sociocósmico" y de que hombres y mujeres no debemos ser dominadores de la naturaleza sino servidores, haciendo las paces con ella, pues formamos una totalidad orgánica, una y diversa en sus partes, pero siempre articuladas dentro de la totalidad.
CONCLUSIÓN
Como se ha podido ver, los contextos que inciden en la práctica educativa presentan muchas facetas; tan sólo analizamos las que nos parecieron más sobresalientes. Esperamos que sean una pauta para que los educadores, siendo conscientes de la importancia que tiene el contexto en su práctica educativa, recaben la información necesaria y, al mismo tiempo, la seleccionen, la analicen críticamente y descubran las implicaciones que tiene en el trabajo educativo. Un buen análisis del contexto, se puede decir, que es una garantía para la correcta orientación de la práctica educativa y, en el caso de los y las maestrantes, es un buen comienzo en la elaboración de la tesis de grado; no se ha de perder e ningún momento el sentido histórico, vinculándose a la sociedad y al ambiente en que se realiza el trabajo docente. Esto es necesario para impulsar _a través de la educación_ los cambios cualitativos que los niños y jóvenes, de ambos sexos, así como la sociedad mexicana en su conjunto, nos están exigiendo.
El estudio y el análisis del contexto, por otra parte, si se hace con una metodología dialéctica cualitativa y no mecanicista, no implica, de ninguna manera, que los educadores ni los educandos estemos manejados, determinados, por el mismo contexto, sino que todos y todas hemos de defender nuestra prerrogativa de ser "sujetos" en la tarea educativa pues somos constructores protagónicos y no meros objetos de la historia.
Tlaquepaque, Jal., 11 de diciembre de 1999.