FORMAR LECTORES EFICACES, URGENTE PRIORIDAD EDUCATIVA
Por Lorenzo Téibar Belmonte. Tomado de la revista Educar Hoy, No. 61, enero-febrero 1998.
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Se percibe un interés creciente en formar lectores (lectoras/lectores) desde los primeros momentos de la escolarización. Existe una preocupación mundial por frenar el analfabetismo. Pero faltan soluciones e investigaciones metodológicas concretas que formen a los maestros y les aporten herramientas eficaces en su labor trascendente. La lectura es un tema social, sujeto a los enormes impactos socioculturales, y es, también, un reto para la calidad educativa en la escuela primaria.
La lectura es una habilidad básica, es el umbral de la cultura. Podemos decir que es imposible que un educando adquiera estrategias de aprendizaje sin haber aprendido a leer eficazmente. Esto tiene enorme importancia para situar el aprendizaje lector entre los instrumentos más imprescindibles para el acceso al resto de aprendizajes. La lectura es un factor básico de desarrollo intelectual. El éxito escolar viene condicionado por la destreza lectora adquirida en los primeros años de escolarización. La enseñanza sistemática de la lectura es la primera solución para erradicar el analfabetismo, de lo contrario seguirá echando sus raíces en las culturas donde se lee mal y se lee poco. El problema del lector no es un problema aislado entre todos los problemas de nuestra sociedad. Veamos algunas implicaciones actuales.
Impactos de fin de siglo que revolucionan el campo de la educación.
La educación debe ser conservadora y transformadora a la vez. Es herencia y es creación, es aprendizaje y es potenciación, es acumulación de saberes en constante renovación. La educación es el medio que la humanidad se ha dado para transmitir valores y saberes, para organizar y potenciar la existencia. Es evidente que la educación es, y Aencierra@ o compendia, todos los valores.
Alguien afirmó que, aunque sólo fuera para enseñar a leer, la escuela tiene ahí su razón de existir. Sin embargo, constatamos hoy que la escuela no ha sabido resolver los problemas de alfabetización a lo largo de los tiempos, ni acercar a los niños a los libros.
Los expertos y los responsables de la educación no podemos seguir impasibles ante los elementos que revolucionan las bases mismas del hecho educativo. Los cambios vertiginosos van modificando la mente del hombre actual. )Donde se produce el mayor impacto?
Las nuevas tecnologías.
Con sorpresa vemos que, generalmente, la educación se ha resistido a los cambios, pero ha sido vencida por la técnica. Las tecnologías son para los ya alfabetizados, aunque la alfabetización nunca acaba sino que exige permanente reciclaje en su espiral imparable de progreso. Podemos decir que no todos los maestros están alfabetizados para la nueva cultura del ordenador.
La historia de la educación es el ejemplo más claro de una permanente invasión del cambio tecnológico: hemos ido saltando lentamente del estilete a la pluma de ganso, de la plumilla metálica y el tintero al bolígrafo, de la máquina de escribir al ordenador, de la calculadora al ordenador de bolsillo y de éste a Internet.... Y en el campo de la producción tenemos otras secuencias no menos fascinantes: del papiro al libro caligrafiado, de éste a la imprenta, pasando después por el cliché de cera, el cliché electrónico, la diapositiva, la transparencia, el fax, el video, Internet....
Pero en ningún momento los libros de arte, las diapositivas o el video han eliminado los museos, sino que seguirá existiendo el turismo cultural y la visita a los museos, de la misma manera que los CD y las casetes no ahuyentarán de los conciertos ni los partidos televisados vaciarán los estadios.
Los nuevos cambios tecnológicos son importantes para definir al creador y al lector de textos. La aparición de nuevos estilos afecta a lo oral y a lo escrito. Los mensajes recibidos en fax o E-mail, como los almacenados en el contestador, tienen un estilo distinto de la carta o tarjeta postal.
El cambio porcentual llega a entender que el instrumento alfabetizador depende del ámbito de crecimiento del niño, se trata de comprender la relación con esas marcas producidas: letras, signos impresos, con el lenguaje. La marca gráfica se produce con otros sistemas, y esto es irrelevante. )Por qué no podemos afirmar que se puede iniciar el proceso de alfabetización sobre un teclado? )Dónde queda entonces la escritura caligráfica? Cada vez más la caligrafía carece de importancia social y queda para uso privado, en tanto que todo documento oficial pasa por el teclado.
La revolución conceptual.
Los expertos vuelven a definir el concepto de sujeto y objeto del aprendizaje. Los procesos de adquisición de los aprendizajes exigen nuevas habilidades y estilos cognitivos.
Asistimos a un fracaso permanente en los objetivos de las organizaciones por erradicar el analfabetismo. En el año 1979 la Unesco convoca en México a los expertos para elaborar un proyecto de educación para llegar al siglo XXI sin analfabetos en Latinoamérica. En 1990 se proclama el año de al alfabetización. Hoy, en el umbral del 2000, existen todavía más de 960 millones de analfabetos en el mundo, de ellos 100 millones son niños, que no tienen acceso a la alfabetización.
Hace muy pocos años pocos habían pensado que la computadora, el ordenador, sería el medio predominante de producción personal de textos. Hoy hay ejecutivos que tienen tres ordenadores distintos: uno en casa, otro en la oficina y el portátil. Y se sigue abriendo un abismo cada vez mayor entre alfabetizados y analfabetos. Unos corren tras los libros virtuales de Internet, penetran en los rincones de las más alejadas bibliotecas, mientras otros no saben deletrear (!).
El presidente norteamericano Clinton proponía recientemente unos objetivos desafiantes para el año 2000: que todos los niños sepan leer a los ocho años y a los once sepan navegar por Internet. Y paradójicamente Internet es un objetivo pedagógico en una escuela que no sabe lo que es leer en el siglo XXI. Esta es la cuestión auténticamente inquietante para todo educador responsable.
Leer y escribir son actividades sociales, definidas según contextos y tecnologías de expresión y producción de textos. Si la escuela debe alfabetizar para las tecnologías del siglo XXI, debe modificar de modo profundo la creación, la composición y la corrección de los textos. La escritura debe ser transformada para ser asimilada.
Para poder asimilar estos cambios conceptuales es necesario llegar a los profesores. El desafío número uno para la renovación de la educación está en la formación del profesorado. No avanzaremos mientras no arraigue en la mente de los maestros una dimensión investigadora de su tarea. Para todo ello hay que desencadenar un esfuerzo de apoyo a toda iniciativa que motive a los maestros y les permita comprobar que ellos son capaces de éxitos educativos y del avance profesional en la dura tarea social que han asumido.
La lectura camino de interioridad.
El valor instrumental de la lectura es patente para educadores y padres. Los buenos lectores poseen la mejor herramienta para la dedicación más esencial de su vida estudiantil. Un buen lector dispone para ser un buen estudiante. Los niños tienen derecho a formarse y deleitarse leyendo. La lectura no debe ser un suplicio, sino una experiencia positiva de aprendizaje. La lectura es un problema de método, de empezar a tiempo, de ejemplo de los adultos, también de medios adecuados. Pero, ante todo, es problema de profesionalidad de los maestros. Si hablamos de los profesionales de la medicina, la industria, el comercio.... )por qué no hablar de la profesionalidad lectora de todo maestro de educación primaria? Esta es una tarea fundamental.
Cervantes apelaba al Alector desocupado@ para gozar de la lectura del Quijote. La lectura requiere tiempo. Leer es una actividad personal, solitaria, silenciosa. Leer es un espacio amable y respetuoso que nos redime de fanatismos y raquitismos mentales, que nutre y llena nuestra interioridad.
El vacío, la superficialidad y la mediocridad de la formación tiene un antídoto en la lectura. Si la lectura humaniza, porque nos pone en contacto con el mensaje anhelado, con autores y textos seleccionados, también nos da la oportunidad de entablar un debate interior, elaborar nuestras propias hipótesis y hacernos constantes interrogantes sobre el contenido. La lectura alimenta el espíritu. Un buen lector está aportando provisiones a su imaginación, al rico mundo de los conocimientos.
Ventajas del libro.
Debemos reconocer las ventajas del libro frente a otros medios. Creo que se suscita con frecuencia el debate sobre la relevancia de los libros respecto de otros medios de comunicación. Creo que no existe incompatibilidad, sino complementariedad, además de una noble y, a veces, desigual rivalidad. Pero deseo señalar el papel insustituible del manejable libro de bolsillo: en la lectura prima la libertad frente a la imposición programática de los medios. Podemos elegir el tema, la modalidad, el tiempo, el ritmo...., según nuestros incentivos o necesidades.
La resignada manejabilidad del libro, la permanencia del texto, la fácil confrontación de sus páginas, la posibilidad de una pausa para recrearnos en saborear una metáfora o en subrayar la frase aleccionadora. El análisis exige tiempo y calma para que el espíritu elabore y pueda crear.... Otros medios nos imponen su ritmo de vértigo y sus improvisadas e intencionadas cuñas propagandísticas y distractoras.
El factor principal de transmisión lectora para los niños y jóvenes es un adulto que goza de la lectura. Los libros, como los amigos, no se imponen, se escogen. No debemos olvidar que el más crítico lector es el niño, que si no puede o no le gusta leer un libro lo abandona sin más. Ese es su juicio inapelable y debe enseñarnos cómo llegar a contagiarle el gusto por la lectura.