)COMO PREPARARSE PARA DAR UNA CATEQUESIS?
Miguel Angel Gil. Proyecto Catequista, Octubre 1996.
Muchos catequistas en las circunstancias que nos ha tocado vivir hoy, dicen: >Tiemblo cada vez que voy a dar una catequesis=; >creo que no estoy suficientemente formado=; >cada vez cuesta más trabajo interesar a los niños en los temas que damos=, >cada sesión de catequesis es una nueva sorpresa y no sé cómo actuar=.
Algunos catequistas, como consecuencia de esta realidad, cuestionan su compromiso en la catequesis: )Por qué no lo dejo hasta que está mejor formado? )Por qué no vienen otros más capacitados que yo? )Por qué tengo que ser yo el que dé catequesis en estas circunstancias? )Por qué?
AComunicar la propia experiencia de fe es la primera forma de evangelizar.@
Pienso que, dar una catequesis, es algo bastante menos complicado de lo que parece. Iniciar a la vida cristiana ha sido una práctica de la Iglesia a lo largo de toda su historia y han sido, precisamente, en la mayoría de los casos, cristianos sencillos, los catequistas que han comunicado a otros la fe recibida de manera competente y fructífera.
1. Fíate del que te llamó.
El catequista fundamenta su acción en su vocación. Tiene conciencia de que es un llamado y un enviado. Si somos consecuentes con esta misión no podemos ir a una sesión de catequesis pensando que todo va a depender de nosotros.
Tenemos que ser humildes y reconocer, como el apóstol Pablo, que: Ayo planté, Apolo regó, pero fue Dios quin hizo crecer; por tanto, el que planta no significa nada ni el que riega tampoco; cuenta el que hace crecer, o sea Dios@ (1Co. 3, 6-7). Tenemos que confiar en el Señor que nos llamó para ser catequistas y aceptar que la obra es suya.
Ser catequista, es, antes que nada, ser una persona de fe en la obra de Dios. Jesús nos decía:
AMi Padre sigue actuando y yo también actúo@ (Jn. 5, 17). Tenemos que confiar en que la obra es de Dios y El cuida amorosamente de sus hijos todos los día.
Si nos fiamos del que nos llamó tendremos paz para desarrollar la obra que nos encomendó. Después de trabajar con empeño y poner todo nuestro ser al servicio de a misión podremos decir: ASomos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer@ (Lc. 17, 10).
TEN EN CUENTA ESPECIALMENTE
1. Que si Dios cuenta contigo para realizar su obra, tú debes contar con El en todo momento.
2. Que sabes más del misterio de Dios por lo que vives que por lo que has estudiado.
3. Que nadie puede sustituir tu trabajo personal. Tienes que encontrar tiempo para estudiar y orar.
4. Que paso a paso se aprende a dar catequesis. Utiliza los medios a tu alcance con sencillez y paciencia.
5. Que necesitas de la vida y experiencia de los otros catequistas. La evangelización es misión de toda la Comunidad Cristiana.
2. Comunica lo que vives.
Comunicar la propia experiencia de fe es la primera forma de evangelizar. Normalmente >somos y vivimos= más de lo que >sabemos y comunicamos=. No siempre transmitimos bien todo lo que conocemos y vivimos. No tenemos palabras suficientes para explicar las experiencias más profundas de la vida cristiana.
Cuántas veces hemos dicho este famoso refrán. ANadie da lo que no tiene@. Preocúpate más de tener algo que decir, que de cómo lo vas a decir. Decía el profeta Jeremías:@(Ah, Señor, mira que no sé hablar, pues soy un niño!@. Y el Señor me respondió: No digas: ASoy un niño@, porque irás donde yo te envíe y dirás lo que yo te ordene. No les tengas miedo, pues yo estoy contigo para librarte@ (Jer. 1, 6-8)
El temor a fracasar nos impide, muchas veces, dar la catequesis con alegría y paz. Cuando vivimos la vida cristiana con sencillez y abandonada en Dios, no debemos temer comunicar lo que vivimos El Señor estará con nosotros para hacer su obra a pesar de nuestras limitaciones.
Cuando parece que todo va mal y que lo único que podemos esperar es el fracaso de toda nuestra obra, deberíamos repetir una y otra vez, con la misma fortaleza de Santa Teresa de Jesús: ANada te turbe. Nada te espante. Todo se pasa. Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza; Quien a Dios tiene, nada le falta: Sólo Dios basta@.
3. Profundiza lo que enseñas
Cada sesión de catequesis tiene un tema concreto que explicar Debemos conocerlo bien e interiorizarlo. Asumirlo personalmente.
No puede ser, por tanto, una comunicación fría y superficial, sin alma. Hay que poner fervor y sabiduría en nuestras palabras y gestos. Esto supone que tenemos que saborear personalmente el tema, estudiarlo y con todos los medios a nuestro alcance y prepararlo con la pedagogía adaptada a los destinatarios.
Debemos leer despacio todo el tema y tratar de meditarlo y conocerlo en profundidad. Es bueno que nos preguntemos ante el mensaje de cada tema: )qué me dice el Señor?, )qué espera de mí?, )cómo vivo lo que tengo que anunciar?
4. Utiliza la guía pedagógica
Los materiales elaborados para dar la catequesis son un instrumento útil a nuestro servicio. Las guías para el catequista ofrecen, >paso a paso=, el camino a recorrer en una sesión de catequesis.
Se presenta y programa para cada catequesis; objetivos, contenidos a transmitir, actividades para comprender , profundizar y recordar. Sugerencias para orar o celebrar. Propuestas para llevar a la vida el tema tratado. Son los distintos aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de impartir la catequesis.
A veces somos muy arriesgados Nos atrevemos a presentarnos en el grupo sin haber leído la guía del catequista. En la guía hay encerrado mucho amor, sabiduría y experiencia. Seguro que también encontrarás algunas deficiencias y, en ocasiones, no responderá del todo a lo que necesitas para tu grupo concreto.
El trabajo de adaptar las sugerencias de la guía al grupo es tarea propia de cada catequista. Nadie podrá suplir la labor de cada catequista por muy buena que sea la guía pedagógica. A veces dirás: Aesto me ayuda@ y lo utilizarás tal como viene presentado en la guía.
En otras circunstancias pensarás: ANo es esto lo que necesita mi grupo@. AEsto no me va a mí o no lo sé realizar yo@. Entonces, busca otra propuesta mejor y, así, seguirás creciendo como catequista. La práctica te irá enseñando a exponer los diferentes temas y el conocimiento de los destinatarios te ayudará a adaptarte lo mejor posible a sus preguntas y a su vida.
5. Prepara la catequesis con otros catequistas.
Unos catequistas se reúnen como primer paso de la preparación de la sesión de catequesis. Esa reunión sugiere y orienta el trabajo personal que cada uno tendrá que completar posteriormente. Otros se reúnen al final de la preparación personal para compartir con los demás catequistas lo reflexionado individualmente y, de esa manera, enriquecerse y completar lo estudiado por otros.
Es verdad que, el trabajo personal del catequista, no lo puede sustituir el trabajo en grupo. Cada uno debe enfrentarse con el tema y hacerlo propio. Pero, también es cierto que no nos podemos limitar al trabajo personal: necesitamos compartir nuestra fe con otros.
Hemos de sentirnos comunidad viva para trabajar con fidelidad y paz. La unidad en la misión es lo que Cristo pide y quiere para su Iglesia. La considera indispensable para que el mundo crea: AQue todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también lo sean en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado@ (Lc. 17, 21).
PARA TRABAJAR EN GRUPO
1. )De dónde proceden tus miedos a la hora de dar la catequesis? )Puedes superarlos? )Cómo?
2. )Utilizas la guía pedagógica del material que usas? )Por qué? )Cómo puedes utilizarla más satisfactoriamente?
3. )Preparas la catequesis con otros catequistas? )Dónde están las mayores dificultades de la reunión? )Cuáles son sus ventajas?
